ENTREVISTA a Rafael Molina: “General Prim, una figura ignorada por el separatismo”

ENTREVISTA a Rafael Molina: “General Prim, una figura ignorada por el separatismo”

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El General Prim es un personaje controvertido por su liberalismo y afinidad a las logias, pero cuya importancia histórica es innegable. Él mismo se define como “español de pura raza[….] por la educación española que he recibido y por el amor instintivo que tengo a mi país”.

Fue un héroe militar y un hábil político que marcó una época en la historia de España y llegó a ser aristrocrata por sus méritos. Catalán de pura cepa y español de raza, su figura es digna de recordarse. De joven fue muy anticlerical, pero con los años y la responsabilidad de gobierno adoptó una visión más comprensiva sobre la Iglesia y se acercó a posturas más conservadoras en lo político. El historiador Rafael María Molina ha estudiado a fondo su figura y comparte para SOMATEMPS los aspectos más importantes de su trayectoria política y militar.

¿Quién fue el General Prim? Importancia…

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Ramón y Cajal contra “la superioridad del cráneo catalán”

Ramón y Cajal contra “la superioridad del cráneo catalán”

Era su primer día como alcalde de Barcelona. El médico Bartolomé Robert se dirigía a pronunciar su primera conferencia pública, ante un Ateneo Barcelonés abarrotado y expectante. El título de su intervención era llamativo: “La raza catalana”. Corría el 14 de marzo de 1899. Rodeado de grandes dibujos de cráneos, Robert comenzó a exponer la “sólida prueba del índice cefálico de las distintas razas, siguiéndolas en su camino a través de España”, según relató al día siguiente el periódico La Vanguardia.

Ante un mapa de España coloreado, el médico proclamó que los habitantes de Valencia tenían el cráneo más oval, mientras que en Asturias y Galicia predominaba un cráneo redondo, similar al de los “primitivos habitantes” llegados a la península ibérica desde el norte de África. En Cataluña, sentenció Robert, el tipo dominante era un cráneo intermedio, “siendo notable bajo estos conceptos el que sea en Aragón, de España…

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522 MÁRTIRES BEATIFICADOS EN TARRAGONA

Destacado522 MÁRTIRES BEATIFICADOS EN TARRAGONA

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SE CUMPLEN CUATRO AÑOS

522 MÁRTIRES DEL SIGLO XX

FUERON BEATIFICADOS EN TARRAGONA

 

Se cumplen cuatro años. El 13 de octubre de 2013 fueron beatificados en Tarragona 522 mártires del Siglo XX, procedentes de distintas diócesis españolas; la más numerosa, las 147 víctimas – sacerdotes y religiosos -, que desarrollaban su misión en el Arzobispado de Tarragona. Esta beatificación pasará a la historia de la Iglesia como un día memorable. Concelebraron la ceremonia todos los obispos españoles y unos treinta extranjeros, junto con mil cuatrocientos sacerdotes. En la explanada de la antigua Universidad Laboral se congregaron unos veinticinco mil fieles, venidos en peregrinación desde distintos puntos de España, entre ellos se hallaban presentes unos cuatro mil parientes de los nuevos beatos, e incluso algunos hermanos de sangre, que se unieron a los miles de hermanos en religión, miembros de los veinticuatro institutos de vida consagrada a los que pertenecían la gran mayoría de los nuevos testigos de la fe beatificados.

 

España sufrió entre 1931 y 1939 – y de manera singular durante 1936 a 1939, coincidiendo con la Guerra Civil – una cruel persecución religiosa. Para encontrar algún paralelismo, habría que remontarse a las catacumbas, en los primeros siglos del cristianismo. Los mártires – sacerdotes, religiosos y seglares, hombres y mujeres – que desarrollaban sus actividades religiosas o ejercían sus profesiones, fueron arrancados violentamente de sus hogares, de sus parroquias y comunidades religiosas, para ser martirizados y asesinados brutalmente. A los verdugos les animó un solo móvil: el odio a la fe, a la Iglesia católica y al mismo Dios que nos creó de la nada. En el Sanatorio Marítimo de Calafell (Baix Penedés), los milicianos obligaban a decir a los niños enfermos de familias sin recursos allí acogidos: “Dios no existe”, sustituyendo así sus habituales oraciones de la mañana. “Dios será derrotado”, se puede leer hoy en las hemerotecas que guardan periódicos izquierditas de la época, al mismo tiempo que se retiraban los crucifijos de las escuelas por orden de las autoridades republicanas.

 

Se cumplen ochenta años de aquella masacre inmisericorde. Todo está perdonado – las víctimas lo hicieron en el momento sublime de su martirio -. Pero tenemos el deber moral de explicar a las nuevas generaciones toda la verdad. Los eclesiásticos asesinados en España en ese periodo están en torno a los 7.000, de los cuales 12 eran obispos, unos 4.000, sacerdotes seculares y cerca de 3.000, religiosos y religiosas. Los santos y beatos, víctimas de aquellos tenebrosos años, elevados a los altares por la Iglesia católica, ascienden a más de 1.500. Todos murieron perdonando a sus agresores. Los laicos que fueron fusilados por el hecho de ser católicos se cuentan, también, por miles.

 

En Catalunya, la represión en la retaguardia del Frente Popular provocó 8.360 muertos, de los que sólo 400 fueron condenados por tribunales oficiales. El resto fueron víctimas de las habituales sacas y paseos, ordenados por los Comités revolucionarios. De entre esos sacrificados, 2.442 eran eclesiásticos; representan el 30% del total. Fueron inmolados 4 obispos, 1.438 sacerdotes, 842 religiosos y 76 monjas. El resto de las víctimas asesinadas eran casi todas “gent de missa”, laicos de filiación católica. Catalunya fue la comunidad en la que la represión contra el clero ocasionó un número más elevado de víctimas. Después de las diócesis de Madrid – Alcalá (334 asesinatos de sacerdotes) y Valencia (327), les sigue la diócesis de Tortosa, con 316 sacerdotes inmolados de los 510 que ejercían su ministerio; y la de Barcelona, con 279 inmolados de los 1.251 en activo. En la archidiócesis de Tarragona hubo que lamentar 141 víctimas de 404 sacerdotes: en la de Vic, 177 de 652; en la de Girona, 196 de 932; en la Seu d’Urgell, 109 de 540, y en la de Solsona, 60 de 445. Uno de cada tres sacerdotes catalanes fue asesinado. Además, fueron sacrificados 824 religiosos y 76 religiosas. Catalunya acogía en aquella época 2.500 religiosos, que vivían en 225 comunidades y 8.500 religiosas, en 840 comunidades. Todos fueron obligados a abandonar los conventos, que fueron incautados.

 

La persecución en la España del Frente Popular fue muy intensa hasta diciembre de 1936; después decreció, porque sacerdotes, religiosos y seglares buscaron refugio: se escondieron, se exiliaron o se pasaron a los nacionales. Pero la persecución no se detuvo. Los últimos mártires fueron inmolados en febrero y marzo de 1939, pocos días antes del final de la guerra. En los últimos días de julio de 1936, fueron fusilados unos 70 sacerdotes diarios, en el territorio dominado por el Frente Popular. El día de Santiago Apóstol se batió el récord, con 95 sacerdotes asesinados. Este ritmo se mantuvo a lo largo del mes de agosto de 1936. Algunos historiadores suelen atribuir esta masacre a la Carta Colectiva del Episcopado Español, publicada en agosto de 1937. Por estas fechas ya habían sido asesinados el 90% de los sacerdotes. La carta fue la consecuencia de estos asesinatos masivos, no al revés.

Estos mártires no fueron caídos de la guerra civil, sino víctimas de una radical persecución religiosa, que se proponía el exterminio programado de la Iglesia en España. No eran combatientes; no tenían armas; no lucharon en los frentes de batalla. Eran hombres y mujeres pacíficos, trabajadores de la caridad. Fueron inmolados por odio a la fe, porque eran católicos, porque eran sacerdotes, seminaristas, religiosos y seglares creyentes. Pero la bondad, en aquellos tiempos, se convirtió en un serio peligro de muerte. Su apostolado se centraba en la catequesis en las parroquias, la enseñanza en las escuelas, el cuidado de los enfermos, la caridad hacia los pobres, la asistencia a los ancianos y a los marginados. A la atrocidad de los perseguidores impíos, respondieron con la mansedumbre de los fuertes.

Los caídos en la guerra, muertos en defensa de una causa, y las víctimas de la represión política, en uno y otro bando, merecen nuestro respeto. Fueron víctimas de aquella lamentable situación política, que hoy también padecemos; sin sangre, pero con mucho dolor familiar. Fueron héroes porque defendieron sus ideales con sus vidas; pero no fueron mártires de la fe cristiana. Escribe San Agustín que ante Dios sólo es mártir el que muere por Cristo. El hecho de haber padecido mucho no es suficiente para otorgarle el título de mártir. Y pone el ejemplo de la pasión del Señor: en el Calvario se alzaron tres cruces, idéntico era el castigo, pero no la causa. Cristo era inocente; los otros dos sacrificados con él estaban acusados de ladrones. Quienes dieron su vida por una causa que creían justa son reconocidos como héroes. Hubo personajes heroicos, valientes y honrados en ambos bandos. Pero sólo pueden ser reconocidos como mártires quienes defendieron y dieron su vida por Cristo, perdonando a quienes les martirizaban e inmolaban brutalmente.

 

Hoy, los mártires, los beatos y los santos, víctimas de la persecución religiosa del siglo XX en España, son una molestia para algunos. Mejor no recordarlos, que no se enfaden los puros y limpios del pensamiento único…; pretenden echarles la tierra del olvido encima, cuando son un admirable ejemplo para los cristianos de hoy. Y en los medios de comunicación fieles al separatismo están dispuestos a enterrarlos de nuevo en las fosas comunes de la indiferencia para que la posteridad les desconozca. Escribimos estas líneas para recordarles y para dar testimonio de la verdad a la sociedad del siglo XXI. Y para afirmar rotundamente que, en aquellos años lúgubres, Dios no fue derrotado.

 

Francesc Basco Graciá. Periodista.

(Del libro inédito “LAS FOSAS DEL FRENTE POPULAR EN TARRAGONA”.

 

LA “ORGANIZACIÓN CRIMINAL” DEL SEPARATÍSMO

DestacadoLA “ORGANIZACIÓN CRIMINAL” DEL SEPARATÍSMO

LA “ORGANIZACIÓN CRIMINAL” DEL SEPARATÍSMO

La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela desgrana en su informe abogando por que el Tribunal Supremo se quede con su investigación del 1-O nueve «resultados ilegales» que, a su juicio, se han producido durante el «procés» independentista:

1.- Marco legislativo.- La primera actuación ilegal que menciona la magistrada es la aprobación de un «marco legislativo inconstitucional» para celebrar la consulta y declarar la independencia. Se hizo, dice, incluyendo en los órdenes del día del Parlament catalán propuestas «manifiestamente ilegales» y desobedeciendo una y otra vez los «sucesivos y tajantes requerimientos» del Constitucional. 2.- Convocatoria del 1-O .- La «convocatoria ilegal de un referéndum ilegal» es el segundo acto fuera de la ley que describe Lamela. Se hizo una vez más «ignorando los pronunciamientos y requerimientos del TC» y para ello se usaron «recursos humanos y económicos públicos suficientes». 3.- Desobediencia al TC.- Es la conculcación de los mandatos del Constitucional contra un «marco legislativo paralelo» y la celebración del referéndum fue «reiterada», dice Lamela. 4.- Creación de nuevo Estado.- La magistrada ve otra ilegalidad en la «puesta en marcha de trabajos encaminados a la creación de las bases de las estructuras del “nuevo Estado”» en Cataluña. 5.- Uso de los Mossos.- Este cuerpo autonómico se utilizó «al servicio de los intereses secesionistas, tanto en los actos sediciosos como en la celebración del referéndum ilegal». Menciona en este apartado el «espionaje» que hicieron los Mossos a miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil, así como las labores de «vigilancia y contravigilancia» por parte de los agentes catalanes a favor de políticos que estaban siendo investigados judicialmente. 6.- Propaganda.- Otra actuación presuntamente ilegal, según Lamela, son los «planes de comunicación y propaganda de apoyo al movimiento secesionista dentro de Cataluña y en el extranjero». 7.- Recursos tecnológicos.- El Govern cesado usó estos recursos tanto para apoyar la celebración del 1-O como para desarrollar proyectos para la nueva república independiente, lo que constituiría la séptima ilegalidad. 8.- Movilizaciones populares.- La jueza ve ilegal el «despliegue de un movimiento popular» porque, además de legítimas movilizaciones, se produjeron «auténticos actos sediciosos» como el asedio a la Conselleria de Economía del 20 de septiembre. 9.- Uso de dinero público.- El desvío de fondos públicos para todas las actividades mencionadas es el noveno y último acto ilegal que menciona Lamela en su informe al Supremo.

«La confluencia estratégica de todas estas actividades, perfectamente sincronizada de acuerdo con el plan de la organización criminal, fue lo que en suma permitió la celebración del referéndum ilegal el día 1 de octubre y la ulterior declaración de independencia aprobada en el Parlament de Cataluña el pasado 27 de octubre», acaba relatando sobre estos nueve puntos.

LA TÉCNICA DEL GOLPE DE ESTADO

El gran relato sobre la trama de la rebelión secesionista lo ha escrito la jueza Carmen Lamela en su informe al Tribunal Supremo. En sólo veinte folios bien documentados, la magistrada de la Audiencia explica lo que Curzio Malaparte llamaría la técnica de un golpe de o contra el Estado. Una organización ramificada, «compleja y heterogénea», unida en el propósito de la secesión con una precisa coordinación interna. Un ajustado reparto de papeles diseñado con minuciosa sincronización de la estrategia. Un «concurso de voluntades» aglutinadas para cumplir la estricta planificación del designio unilateral de la independencia.

Es la existencia de ese plan articulado la que aconseja unificar en un solo tribunal la investigación, según el criterio de la jueza que ha mandado a prisión a los Jordis y a Oriol Junqueras. Porque de su análisis documental se desprende una actuación combinada de numerosos elementos concomitantes al servicio de una finalidad idéntica. Lo que describe es una conspiración de ruptura institucional, una revolución coral proyectada para su ejecución acompasada como la partitura de una orquesta. Sólo desde esa perspectiva de conjunto puede entenderse la estructura de una empresa que cometió, a juicio de Lamela, diversos delitos concurrentes: sedición, malversación de caudales públicos, prevaricación y desobediencia.

La atribución de papeles resulta esencial en el desarrollo del proceso. Los líderes de la Generalitat y del Parlament como autores intelectuales del proyecto, creadores de una legalidad paralela, ejecutores administrativos y proveedores del dinero. Las asociaciones civiles, ANC y Omnium, como agentes de desestabilización social encargados de la agitación de masas, de las redes de propaganda y de la extensión de un clima de rechazo antiespañol para favorecer el levantamiento. Y los Mozos de Escuadra como factor de intimidación, espionaje (sic) a las fuerzas de seguridad nacionales y protección del referéndum; 17.000 efectivos armados actuando con la disciplina de un ejército. Cada brazo de la trama con sus jefes: Puigdemont, Forcadell, Junqueras, los consejeros de su Gobierno, los dos Jordis y el mayor Trapero.

Ése es el plano de la insurrección, el guión del motín y la nomenclatura del movimiento. La prosa judicial detalla la hoja de ruta de las leyes inconstitucionales, la consulta ilegal, la asonada callejera y la declaración parlamentaria que proclamaba la república y el Estado nuevo. La clave de comprensión es la de que los presuntos quebrantamientos de la ley obedecían a un objetivo común y formaban parte de un sistema conexo; de ahí que la instructora solicita que sea una sola instancia la que entienda sobre ellos. Veinte folios de descripción de situaciones y hechos más otros nueve de antecedentes investigativos y relación de documentos. Ahí está todo: la revuelta de octubre contada para escépticos.   Por Ignacio Camacho

Del PCE a Puigdemont: ochenta años, idéntica traición – Jorge Sánchez de Castro

Verdades Ofenden

 Los almendros de Urci - Jorge Sánchez de Castro

Jorge Sánchez de Castro

Los almendros de Urci - Jorge Sánchez de Castro

¿Cómo entender las risotadas de los diputados sediciosos catalanes en la meseta que culmina la escalinata del Parlament, si sabían que horas después el Gobierno aplicaría el artículo 155 de la Constitución que acordó, entre otras, la disolución de la Cámara autonómica?

La simple vesania del núcleo irradiador indepe no era una posibilidad a descartar “prima facie”. Sin embargo, un libro que sólo puede calificarse de acontecimiento, ha despejado las brumas.

Se trata de la edición del profesor Jerónimo Molina Cano de las memorias del “peceísta” (PCE) y anticomunista sin solución de continuidad, Francisco Félix Montiel (1908 Águilas-2005 Lima), Los almendros de Urci. Memorias de una vida revuelta (Editorial Renacimiento, 2017).

Son el testimonio de un diputado socialista de la II República acerca de la traición de los prebostes comunistas y de la URSS de Stalin a la clase trabajadora y a…

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FUE INMOLADA LA MEJOR JUVENTUD CATÓLICA CATALANA

FUE INMOLADA LA MEJOR JUVENTUD CATÓLICA CATALANA

OCTAVI SALTOR, ABOGADO Y ACADÉMICO

“FUE INMOLADA LA MEJOR JUVENTUD CATÓLICA CATALANA”

Joaquín Donato, hermano de las Escuelas Cristianas de Tarragona, inmediatamente después de la persecución religiosa (1936-1939), recogió – entre otros documentos – los dictámenes de diecisiete eminentes juriscultos que vivieron los luctuosos sucesos, y que ocupan dos volúmenes del conjunto documental elaborado por el religioso, en su calidad de vice postulador de varias Causas, designado por El Vaticano. Este es el relato resumido del letrado Octavi Saltor Soler.

OCTAVI SALTOR SOLER relata sus impresiones sobre la persecución religiosa desatada en Catalunya (1936-1939) por el Frente Popular y la Generalitat republicana de Lluis Companys. Era Licenciado en Derecho y Letras; Abogado de los colegios de Barcelona, Arenys de Mar, Sabadell, Mataró, Sant Feliu de Llobregat, Granollers, Igualada y Vilafranca del Penedès; miembro de la junta del Colegio de Abogados de Barcelona; Vocal del consejo de hombres de Acción Católica de la diócesis de Barcelona; Académico y ex vicepresidente de la sociedad Amigos del País.

Este ilustre abogado barcelonés narra su experiencia personal. En 1936 formaba parte de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de Barcelona, por elección popular, y que, por idéntico sufragio, volvió a ella en 1949. “El día 2 de agosto de 1936, – escribe – funcionarios de la Generalitat de Catalunya, investidos por escrito de facultades para ello”, penetraron en su domicilio y se incautaron de muebles, ropas, enseres y una copiosa biblioteca de más de 6.000 volúmenes, profesional, literaria, artística y recreativa, en su mayoría contemporánea, y, en gran parte, dedicada por sus respectivos autores. Se apoderaron, también, de una colección artística, formada por esculturas, pinturas, dibujos y objetos de arte. “Nada de ello ha sido luego recuperado”.

Pensó Saltor que tal persecución podía derivar de haber ejercido el cargo de teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, designado por elección popular en 1934, como miembro de un partido regionalista de centro, y de hallarse ejerciendo el de concejal en aquella fecha de 1936, con el beneplácito de los compañeros de consistorio. Pero no fue así. La declaración de la señora M. LL. de P. (no quiere desvelar su nombre), detenida por las milicias antifascistas en los primeros días de agosto de 1936, fue interrogada, entre otros extremos, por el paradero de Octavi Saltor, cuya fotografía le fue mostrada, permitió averiguar el motivo de la búsqueda.

Las patrullas de control, – que fue el organismo que ejerció el control de la vida ciudadana en Catalunya, y especialmente en Barcelona, durante la revolución -, “sin oposición eficiente de las autoridades políticas […], mostraron a la declarante un fichero completo preexistente de la jerarquía eclesiástica de Catalunya y de los cuadros seglares cooperadores, entre los cuales figuraba el informante, con material estadístico completo sobre la personalidad de los titulares de las diócesis y cargos ostentados, fotografías para su identificación, etc”.

Esto demuestra que la organización represiva asumida por las “patrullas de control” estaba constituida con anterioridad al inicio de la contienda civil; que tal persecución era deliberada y “tenía por objetivo directo y específico la jerarquía eclesiástica de los sacerdotes y religiosos de la archidiócesis tarraconense, […] al margen de toda inexacta conspiración del clero con las fuerzas armadas, que el día 17 de julio de 1936 iniciaron el levantamiento militar”, que cristalizó luego por evolución de sus órganos de poder y la participación civil, en el llamado Movimiento Nacional que instauró un nuevo Régimen político en España.

UDINA MARTORELL: “PORQUE SOY CATÓLICO, NO PUEDO SER FASCISTA”

Octavi Saltor describe el juicio contra Santiago Udina Martorell, presidente que fue de la junta diocesana de Acción Católica de Barcelona, del comité ejecutivo del Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona (1953), ilustre abogado y prestigioso economista. Fue detenido y sujeto a proceso en enero de 1937, por uno de los Tribunales Populares creados para la “represión antifascista”. Udina Martorell, vio morir, en aquellas luctuosas jornadas, victimas directas de la persecución religiosa, a su padre y a su madre. Sobrevivió su hermano, sacerdote jesuita, y otro, Federico, subdirector del Archivo de la Corona de Aragón, pudo salvarse.

El tribunal imputó a Santiago Udina la acusación de: “Eres fascista porque eres católico”. Udina no quiso abogado defensor; se defendió a sí mismo, con serena valentía y con vigorosa dialéctica jurídica, dando un alto ejemplo de espíritu cristiano ante tanta flaqueza moral. Proclamó su catolicidad ante el tribunal. Y basó su defensa en la réplica de su acusación, afirmando con rotundidad: “Porque soy católico, no puedo ser fascista”. El tribunal pidió la pena de muerte para el encausado y le fue impuesta la de trabajos forzados. Sufrió prisión en la Modelo de Barcelona, hasta su liberación en 1939. “Este caso traduce la posición de todos los católicos de la metrópoli tarraconense”, subraya Octavi Saltor en su informe.

Uno de los mayores contingentes de mártires seglares se produjeron en la “Federació de Joves Cristians de Catalunya”, de la que fueron promotores Alberto Bonet, canónigo de la seo barcelonesa, y Pedro Terrés, médico de profesión y luego sacerdote, muerto en olor de santidad, entonces joven adalid seglar del movimiento juvenil católico federativo catalán. “Una selección de la mejor juventud católica catalana, más preparada y más consciente, fue inmolada por la persecución religiosa de 1936”. Estos jóvenes se mantuvieron al margen de toda actividad política. Eran diametralmente opuestos a toda idea de fascismo y del Estado totalitario. Heredero de este espíritu fue Antonio Batlle, sacerdote que acabó mártir, después de ímprobos sufrimientos. El Dr. Modrego Casaus, arzobispo de Barcelona, formó a los continuadores del espíritu de la “Federació” en los principios cristianos de la educación juvenil, moral y deportiva, con la reiterada oposición de sectores políticos del nuevo Régimen.

Octavi Saltor subraya en su informe que “es una calumnia a firmar (que en Catalunya) la persecución religiosa tuvo […] una justificación política; sus víctimas como tales […] fueron todas ellas modelo de virtudes cristianas, que […] en el martirio alcanzaron el grado de virtudes heroicas […], que el pueblo creyente anhela ver elevadas a declaración definitiva por parte de la jerarquía romana”.

A los efectos de la tesis sostenida, Saltor no confunde los mártires con los llamados “caídos”. Recomienda la lectura del libro de Luis Carreras, “Grandeza cristiana de España” (Toulouse, 1938), por su autoridad como intelectual y como sacerdote, en el que afirma que “la acometida contra los templos fue súbita, casi simultánea, en todas las regiones, y coincidió con las matanzas de sacerdotes. Los templos quemaron porque eran la casa de Dios y los sacerdotes fueron sacrificados porque eran los ministros de Dios”.

La misma tesis, con ejemplos concretos, desarrolló en 1937 el Dr. Juan Estelrich, humanista, director de la “Fundació Bernat Metge”, en su obra “La persecución religieuse en Espagne”. Dicha obra reproduce una declaración de Andreu Nin (pag. 25). Jefe que fue del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista): “La República no sabía como resolver el problema religioso; todos los Gobiernos han arrastrado con ellos este problema. Pero nosotros, por fin, lo hemos resuelto totalmente desde su raíz. Hemos suprimido los curas, las iglesias y el culto”.

Saltor reproduce una serie de opiniones sobre la guerra de personajes de prestigio internacional, prelados de todo el mundo y de la Iglesia protestante, en las que la conclusión general es que el Gobierno republicano, “violando abiertamente todas las leyes divinas y humanas, tolerando los atentados más abominables contra las personas, contra la religión y contra la propiedad, y dando ánimos a la revolución comunista por medio de culpables complacencias, fracasó en la misión general de Estado, que es la de asegurar la protección de todos los ciudadanos”.

Después analiza la aplicación de la Justicia en la zona republicana, con informes de varios letrados y de organismos internacionales, en los que se denuncia la aplicación arbitraria de las leyes en función de la persona procesada. El presidente de un Tribunal Popular determinó asesinar a un funcionario “para que ocupara su plaza un recomendado suyo”. La misma Magistratura oficial “se vio obligada a proclamar, en sus resoluciones, la suspensión incluso en procesos civiles, de todas las leyes vigentes para dar únicamente satisfacción a toda reclamación emanada de un litigio revolucionario”. Escribe Octavi Saltor que tiene en su poder “varios ejemplares de sentencias donde se proclama esa doctrina, emanadas de jueces científicamente ilustres y actualmente ocupando algunos de ellos el más alto Tribunal de la nación española, víctimas entonces del terror a que se vieron sometidos como consecuencia extraña de aquel principio negativo de la independencia del poder judicial”.

Con ello quiere significar que el martirologio español no fue sólo la inmolación individual, anónima e irresponsable de tantos millares de personas, “sino el fruto lógico, directo y responsable de los mismos órganos de poder de un Estado que hizo de la persecución religiosa […] uno de sus designios”. Y entre tales órganos, “los mismos integrantes del poder judicial”, renovado con el objetivo expreso de la “represión del fascismo”, para lo cual fueron creados los Tribunales Populares, los Comités de Defensa y las Patrullas de Control. “Los primeros, destinados a legalizar el asesinato; los segundos a organizarlo y las últimas a cometerlo”.

Comenta las proclamas de las autoridades de Catalunya durante los años 1936 al 1939, exhortando al “pueblo” a no cometer excesos (comisariado de Origen Público y presidente de la Generalitat), lamentándose de que, a pesar de sus exhortaciones “resultan infructuosas, ante el gran número de asesinatos “incontrolados”, se llenaron más de cien páginas de una obra que ha permanecido inédita en poder de un editor, y cuya sola lectura habría bastado para atestiguar el verdadero alcance de la llamada “legalidad republicana” […] en Catalunya.

Recuerda Saltor “la inmolación de millares de hombres de toga sacrificados en la zona marxista, durante la guerra civil”, algunos de ellos “muertos también en olor de santidad”. Señala al respecto a Raimundo de Abadal y Calderó, decano del Colegio de Abogados de Barcelona, senador y diputado a Cortes, “el más eminente de los juristas de Catalunya”, que, en carta dirigida a los presidentes de todos los Colegios de Abogados del mundo, desautorizó la representación que indebidamente se atribuyeron los letrados españoles que ampararon la ejecución del ex ministro liberal y decano del Colegio de Madrid, Melquíades Álvarez y del centenar de colegiados suyos que sufrieron igual suerte, “no menos ni en menor número que en de Valencia y Barcelona”, proclamaba ante el mundo “que no podía considerarse legítimo el ejercicio del poder” […] cuando “bandas de forajidos se apoderaban del palacio de Justicia e instaurasen en él como régimen judicial la arbitrariedad incontrolada de las pasiones de ideología y de clase”.

Finaliza su informe con una alegación lírica de Paul Claudel, el diplomático y académico francés, que durante la guerra defendió la causa de los mártires, a los que dedicó una memorable Oda, en la que narra la grandeza cristiana de España, a través de su historia y de su santoral.

Francesc Basco Graciá. Periodista. Autor del libro “Mártires del siglo XX”. (pags. 769 a 773).

PRESENTACIÓN DEL LIBRO “LIMOSNA DE AMOR”

DestacadoPRESENTACIÓN DEL LIBRO “LIMOSNA DE AMOR”

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Presentación del libro

LIMOSNA DE AMOR

Obra dedicada al martirio de los 15 Hermanos del Sanatorio de San Juan de Dios

del periodista e investigador Francesc Basco Gracià

Viernes, 1 de diciembre de 2017, a las 19 horas

Presentará la obra el Profesor emérito de Historia Contemporanea de la URV de Tarragona, Dr. Pedro Antonio Heras Caballero.

En este mismo acto se realizará la presentación y estreno de los

GOZOS EN ALABANZA DE LOS HERMANOS MÁRTIRES DE SAN JUAN DE DIOS

Musicados por Monseñor Miquel Barberà, Maestro de Capilla de la Catedral de Tarragona.

Al final del acto, la CORAL PARROQUIAL DE LA SANTA CRUZ DE CALAFELL interpretará un par de estrofas de estos Gozos

 

Cartell LIMOSNA DE AMOR CALAFELL