Así empezaron en el 31 … algunos se empeñan en repetir la historia

Así empezaron en el 31 … algunos se empeñan en repetir la historia

Cada vez es más frecuente la aparición de pintadas como ésta. Así empezó a calentarse la cosa en el 31, que llevó al 36 … y luego al 39. No juguemos con fuego, y menos para quemar iglesias.

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Las religiosas Mártires en la Guerra Civil (de las que hablaba Almudena Grandes) 1936-1939

Verdades Ofenden

Elenco de las mujeres consagradas (religiosas y monjas) que fueron humilladas, torturadas, violadas, vejadas y asesinadas durante la Guerra Civil española por odio a la fe y a la Iglesia de Jesucristo. Ahora reinan con su Esposo para toda la eternidad.

+ HIJAS DE LA CARIDAD (29 mártires)

* Archidiócesis de Madrid (15 mártires)

. Casa de Vallecas:
1- Sor Dolores Úrsula Caro Martín

2- Sor Concepción Pérez Giral

3- Sor Andrea Calle González

Las obligaron a dejar las obras caritativas de la Casa de Misericordia de Albacete y salir hacia Madrid, después de haberlas exigido vestir de seglares para hacer desaparecer todo signo religioso. Se vistieron de seglares, sí, pero se les notaba lo que eran. El cambio consistió en sustituir el hábito por una sencilla bata de percal, la toca por un pañuelo o la desarreglada melena. Sor Dolores, Sor Andrea y Sor Concepción decidieron no despojarse de…

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Los brigadistas internacionales también fueron represaliados por la República

Los brigadistas internacionales también fueron represaliados por la República

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Durante años, las televisión autonómica de Cataluña, no ha cejado en emitir programas de apología de las Brigadas internacionales. En ninguno de estos programas propagandísticos se ha mencionado la suerte que sufrieron muchos de sus miembros en los Campos de trabajo. Ya George Orwell, en su Homenaje a Cataluña, resalta que “Extranjeros procedentes de la Columna internacional y de otras milicias eran empresonados cada vez más en número creciente. Generalmente eran detenidos por desertores (…) el nombre de desertores extranjeros prisioneros llegaron a diversos centenares, pero la mayoría llegaron a ser repatriados gracias al escándalo que se produjo en sus países de origen”. La descripción de Orwell no deja de ser idílica si tenemos en cuenta la suerte que sufrieron muchos de ellos Para empezar muchos ni siquiera contaban con pasaporte pues les había sido retirado.

bri1Cecil Eby en su obra Voluntarios norteamericanos en la Guerra…

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(vídeo) 1 de abril: fin de la Guerra civil. La reacción en la Barcelona liberada

(vídeo) 1 de abril: fin de la Guerra civil. La reacción en la Barcelona liberada

Ahí ha quedado filmado para la historia, lo que el zapaterismo quiso cambiar a golpe de decretazo con excusa de la Memoria histórica.

La Guerra la ganó quien la ganó. Es inútil insistir en lo contrario.

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El Café Español, emblemático lugar de encuentro de los barceloneses

El Café Español, emblemático lugar de encuentro de los barceloneses

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El Café Español fue uno de los lugares más genuinos de Barcelona durante prácticamente todo el siglo XX. Situado en la Avenida del Paralelo de Barcelona, llamada entonces Avenida del Marqués del Duero, fue inaugurado a finales del siglo XIX, concretamente en 1895.

Al principio era un bar modesto de reducidas dimensiones, pero a partir de 1907, tras el incendio del Gran Café del Circo español, absorbió el local adyacente, el Salón Olimpia, con lo que aumentó considerablemente el espacio y pasó a ser el café más grande de España en su época y uno de los más populares y concurridos.

ca2.jpgDesde sus orígenes fue un punto de encuentro de muchos barceloneses y uno de los lugares de más vida de la ciudad. Se formaban interesantes y amenas tertulias de los más diversos temas. Su dueño D. Josep Carabén i Vendrell, conocido como Don Pepito, era todo un…

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El bárbaro asalto al convento carmelita o la “toma de la Bastilla” en Barcelona, 19 de julio de 1936

El bárbaro asalto al convento carmelita o la “toma de la Bastilla” en Barcelona, 19 de julio de 1936

car1 Actual aspecto del Convento de Camelitas en la Diagonal de Barcelona

frluis.jpg José Tristany Pujol, carmelita mártir

El convento de los carmelitas descalzos en la Diagonal (hoy en el número 424) se encontraba en la zona que el 19 de julio estuvo en manos de los sublevados. La ocupación del convento por los militares y su asalto por las tropas del gobierno al día siguiente se saldaría con la muerte de tres religiosos, al intentar salir del convento: José Tristany Pujol (Lucas de San José), Juan Páfila Montelló (Juan José de Jesús Crucificado) y Antonio Bosch Verdura (Jorge de San José). Las circunstancias de la lucha en torno al convento las relata así Eduardo Palomar Baró:

“A las cinco de la mañana, tropas del Regimiento de Cazadores de Santiago han salido de los cuarteles y cuando desembocan por el Paseo de Gracia con la Avenida 14 de Abril (Diagonal), son…

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QUEMARON EL SANT CRIST DE SALOMÓ (Tarragona) Y HUBO QUE LAMENTAR SEIS ASESINATOS

QUEMARON EL SANT CRIST DE SALOMÓ (Tarragona) Y HUBO QUE LAMENTAR SEIS ASESINATOS

LA DESMEMORIA HISTÓRICA

QUEMARON EL SANT CRIST DE SALOMÓ

(Donde calcinaron la imagen, jamás volvió a crecer la hierba)

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 El suceso más impactante ocurrido en Salomó (Tarragonès) durante el dominio del Frente Popular y la persecución religiosa, fue la destrucción de la venerada imagen del Sant Crist. Donde quemaron la Cruz jamás volvió a crecer la hierba. Era una obra del siglo XV, tallada en madera, venerada en el Camp de Tarragona y el Penedés. Hoy, Salomó escenifica cada año, el 3 de mayo, el popular Ball del Sant Crist, una de las más bellas tradiciones de nuestras comarcas. Además, hubo que lamentar seis asesinatos, todos lejos de la población, entre ellos dos sacerdotes, mosén Martín Francás Escaler, párroco, fusilado en Vila-franca del Penedès, y el beato José Badía Minguella, hijo de la villa, inmolado en Reus, donde ejercía su ministerio. Asimismo, devastaron la iglesia parroquial, derribaron las campanas, incautaron fincas, saquearon y colectivizaron la fábrica de géneros de punto de la familia Creus. El Comité local apresó ocho vecinos y los recluyó en el barco – prisión Río Segre, donde estuvieron incomunicados durante nueve meses. Una auténtica salvajada, que hoy algunos pretenden ignorar o defienden con la boca pequeña. (En la imagen, la capilla actual del Sant Crist de Salomó).

 

El 22 de julio de 1936, por la tarde, llegaron al pueblo dos coches ocupados por diez osal2 doce individuos forasteros, con actitudes provocativas y ostentación de armas, que mostraban amenazantes. Salieron a recibirlos varios vecinos, a quienes facilitaron armas. Pronto se adueñaron de las calles dando gritos revolucionarios, órdenes de levantar persianas y cerrar puertas y ventanas, deteniendo a pacíficos vecinos, que fueron trasladados al local del Comité local, donde fueron interrogados y confinados en la Casa de la Vila. Allí permanecieron encerrados durante ocho días. Los revoltosos les exigieron una cantidad de dinero para ser liberados, que entregaron, con la promesa de que nada malo iba a sucederles. Estos son sus nombres de las personas extorsionadas y las cantidades satisfechas: Ramón Lluis Garriga, 1.500 ptas.; José Creus Cañellas, 200 ptas.; José Roig Güell, 1.000 ptas.; Cristóbal Roig Farré, 1.000 ptas.; Anselmo Colet Gallofré, 500 ptas.; Juan Boronat Ferrando, 1.000 ptas.; Cosme Boronat Ferrando, 1.000 ptas.; Juan Foruny Gallofré, 500 ptas.; José Creus Colet, 100 ptas.; Matías Calull Ferrando, 1.000 ptas.; Pedro Borrás Virgili, 200 ptas.; José Armengol Boronat, 1.000 ptas.; Juan Calvet Reverté, 2.500 ptas.; Ignacio Ribé Canals e hijo, 4.000 ptas.; José Roig Farré, 200 ptas.; José Dalmau Pons, 600 ptas.; Cosme Boronat Canals, 100 ptas.; José Gallofré Boronat, 600 ptas.; José Rull Tutusaus, 700 ptas.; José Badía Magriñá, 1.000 ptas.; Luis Folch Tutusaus, 100 ptas.; Isidro Recasens Calull, 300 ptas.; Juan Rovira Badía, 500 ptas.; Marcelino Batet Cendra, 1.000 ptas.; Pedro Fernández Boronat, 200 ptas.; Pedro Lluis Boronat, 200 ptas.; Pablo Creus Colet, 200 ptas. y José Calvet Reverté, 500 ptas. (En la imagen, las personas firmantes del documento que resumimos, fechado el 7 de febrero de 1939).

Quedó constituido un Comité local revolucionario, del que emanaban todas las órdenes. Estaba constituido por José Armengol Colet, Román Fortuny Barberá, Juan Ferrando Massagué, Dionisio Boronat Gibert, José Espulgas Boronat, José Tutusaus Canals, Juan Calull Sanahuja, José Rull Tell y José Gallofré Colet.

Aquella turba armada procedió a la destrucción de la iglesia parroquial y la rectoría, incendiándola y devastándola. La profanación culminó días después por vecinos anticlericales, que se ensañaron con la imagen del Sant Crist de Salomó, de gran renombre popular desde tiempo inmemorial, en el Camp de Taragona y el Penedés, convirtiéndola en cenizas. Se distinguieron en tan sacrílega obra, entre otros, Ramón Folch Fernández, José Rull Tell, Enrique Tutusaus Canals, José Espulgas Boronat, Irene y Ramon Ricart Solé. También fueron derribadas las campanas, en cuya tarea se ocuparon Zacarías Massagué Mañé y José Boronat Ferré.

LAS PATRULLAS.- Durante algún tiempo, se establecieron en la población patrullas ysal3 guardias armados. Levantaron en la carretera una barricada para evitar que circulara por allí alguna patrulla extraña a sus intereses. Se obligó a los vecinos de derechas a abonar los gastos de los patrulleros. Tuvieron que depositar ante el Comité local la cantidad de 6.458 pesetas durante nueve semanas; además de 1.000 pesetas en concepto de contribución de guerra. Estos fueron los hombres armados que practicaban detenciones: Juan Ferrando Massagué, José Boronat Farré, José Tutusaus Canals, José Rull Tell, Ricardo Sanromá Calull, Enrique Tutusaus Canals, Modesto Recasens Figuerola, Juan Boronat Farré, Juan Gestí Calvet, Luis Folch Civil, Ramón Folch Fernández, Antonio Busquets Recasens, Juan Calull Sanahuja, Juan Calull Giralt, Román Fortuny Barberá, Juan Fortuny Calvet, José Colet Lluis e Irene Rciart Solé.(En la imagen, los individuos armados que practicaban detenciones).

 

Los puntos de reunión y propaganda de los revolucionarios eran los domicilios de José Casas Lluis, Rosendo Fortuny Ferrando y Juan Gallofré Boronat, donde acudían varias mujeres, entre ellas Irene Ricart Solé, Teresa Solé Gavaldá, Elvira Reverté Massagué, Genoveva Massagué Mañé, Juana Civit Torrens, Antonia Canals Boronat, María Boronat Ferré, Carmen Gil Massagué y Rosa Canals Prats, profiriendo insultos y amenazas contra vecinos.

 

OBJETOS RELIGIOSOS QUEMADOS.- El Comité local requirió al vecindario, en un pregón oficial, para que todos los que tuvieran en sus casas objetos religiosos que hubieran retirado de la iglesia para salvarlos, los entregaran inmediatamente en la Casa de la Vila. El día 15 de agosto, fiesta de la Ascensión de Santa María, hicieron otro pregón similar, invitando al vecindario a entregar todos los objetos de carácter religioso que poseyeran en sus domicilios, amenazando con registros domiciliarios y graves sanciones a los infractores. Para controlarlo se constituyó una comisión, formada por José y Juan Boronat Ferré, Román Fortuny Barbará, José Rull Tell, que se encargaba de amontonar y destruir todos los objetos religiosos requisados para convertirlos en cenizas.

 

OCHO VECINOS AL RÍO SEGRE.- Contrariamente a lo que el Comité local había prometido a las personas encarceladas el 22 de julio de 1936 y liberadas mediante el pago de 21.200 pesetas, el día 8 de septiembre del mismo año, los vecinos Juan Calvet Reverté, José Gallofré Boronat, Cosme Boronat Canals, José Armengol Boronat, Ignacio Ribé Canals, José Roig Güell, Juan Boronat Ferrando y José Dalmau Pons recibieron orden del Comité local de presentarse en la Casa de la Vila, donde fueron cacheados y detenidos. Más tarde, sin permitirles despedirse de sus familiares, fueron trasladados en dos coches, escoltados por gente armada, al Gobierno Civil de Tarragona, desde donde fueron recluidos en el barco prisión Río Segre y donde permanecieron encerrados hasta el 6 de agosto de 1937, quedando durante nueve meses incomunicados con sus familiares, porque no permitían las visitas.

 

ASESINATO DEL CURA DE BRÁFIM.-En el informe se señala a los vecinos Juan Ferrando Massagué, José Tutusaus Canals y José Espulgas Busquets, como presuntos autores del asesinato del cura párroco de Bráfim, que tuvo lugar en la localidad de Montferri. Igualmente, se señala a Juan Ferrando Massagué y a otros, como presuntos autores de la muerte de un herido que se había librado de las garras de los pistoleros, y que fue rematado en La Nou de Gaià, donde se había refugiado.

 

Desde el 22 de julio de 1936 hasta el 19 de enero de 1939, el citado Comité fue el responsable de requisas, incautaciones, contribuciones de guerra, sustracciones de géneros, la devastación del templo parroquial y la destrucción del Sant Crist de Salomó, empleando para ello los recursos que se le antojaban.

 

EXTORCIONES Y SAQUEOS.- El vecino Ramón Lluis Garriga declara que el 18 de noviembre de 1936 fue avisado por Juan Calull Sanahuja para que se presentara en las oficinas de la CNT, una vez allí los vecinos Zacarías Massagué Mañé, Román Fortuny Barberá, Juan Gallofré Calvet y Juan Boronat Farré, le pidieron la cantidad de 10.000 pesetas, que debía entregar durante las 24 horas siguientes, con la amenaza de la incautación de su casa y tierras, y echar a su familia a la calle. Dicha cantidad les fue entregada sin expedir recibo alguno. Muestra, también, tres postales de correos a él dirigidas, firmadas por José Colet Lluis, miliciano, voluntario en el Frente del Este, en las que le pedía cajas de coñac y otros licores, con amenazas de muerte de no enviárselas. Le fueron reclamados bocoyes de vino vacíos, en nombre del entonces alcalde, Román Fortuny Barberá, por los vecinos José Rull Tell, Juan Ferrando Massagué, Dionisio Boronat Gubert y José Espulgas Boronat, que no le fueron devueltos.

 

José Badía Magriñá expone que el Sindicato local le pidió 3.000 pesetas, que entregó bajo recibo con fecha 4 de enero de 1937, sin que le hayan sido devueltas. Juan Calvet Reverté relata que su esposa efectuó un viaje en tren a Tarragona y llevaba consigo algunas monedas de oro, que le fueron sustraídas al ser cacheada por el Comité de Control Ferroviario de Tarragona, alertado por el Comité de Salomó. Pedro Borrás Virgili alega que el vecino Pablo Recasens Ramón le exigió, de forma contundente, firmar una Letra de Cambio de 900 pesetas, librada por aquel. Responsabiliza a Recasens de tal crédito.

 

Una de las más importantes incautaciones efectuadas en el municipio fue la de Ana Ventosa Fontanilles, viuda de Juan Recasens Jansá, muerto violentamente en la carretera de Alcover. Después de la muerte de su marido le requisaron todos sus bienes. Díjose en el pueblo que los presuntos autores materiales del crimen fueron Juan Ferrando Masagué, José Rull Tell, José Tutusaus Canals e Irene Ricart Solé. Se asegura que el infortunado Juan Recasens, que residía en Tarragona, fue apresado en aquella ciudad en internado en el barco – prisión, por orden del Comité local de Salomó. Fue sacado de allí más tarde y cobardemente asesinado. Consumado el crimen, los presuntos asesinos visitaron a la viuda para pedirle que les comprara un automóvil, de lo contrario apresarían a su hijo y no volvería a verlo jamás. La viuda, horrorizada, tuvo que adquirir el auto al precio que le exigieron, pese a que le habían requisado antes el que poseía de su propiedad. Igual suerte corrieron los propietarios de fincas rústicas y urbanas de Juan Boixadós Felip. Continúa la lista con las importantes incautaciones de la fábrica, tierras, muebles y dinero de Juan Creus Cañellas e Ignacio Ribé Canals, contra quienes se procedió con singular saña. Con las tierras usurpadas se constituyó una colectividad, cuyos responsables fueron Zacarías Massagué Mañé, Juan y José Boronat Farré, Juan Ferrando Massagué, José Tutusaus Canals y otros. El Sindicato Agrícola y la Caja Rural de Crédito, donde solían reunirse las derechas, fueron inmediatamente clausurados. Más tarde lo ocupó el sindicato UGT, donde permanecieron hasta el momento de su huida.

 

INFORME DEL PÁRROCO.- En aquella época, la parroquia de Salomó pertenecía al obispado de Barcelona. El año 1940, el rector, mosén Marcial Martínez, contestó un cuestionario remitido por el obispado referente a los sucesos ocurridos en la parroquia durante la guerra civil y la persecución religiosa. El sacerdote declara que el año 1934, con motivo de la visita del obispo, se produjeron algunas algaradas y obstrucciones por parte de extremistas locales, apoyados por forasteros. Declara que, durante la guerra, fueron apresadas unas cuarenta personas. El cambio de régimen fue acogido por el pueblo con esperanza. En la actualidad – escribe – el 75% de la población cumple con los deberes religiosos. Pero los vecinos no han mostrado interés en regularizar su situación religiosa, legalizando matrimonios, bautizando a los hijos o aplicando sufragios por los difuntos. Los daños provocados en el templo los cifra en medio millón de pesetas. Lo más importante fue la destrucción de la imagen del Sant Crist, así como unos retablos y pinturas, de la escuela de Viladomat. La casa parroquial resultó completamente destruida. Durante el periodo republicano fue suspendido el culto católico.

LOS SEIS ASESINATOS

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Estado número 1. Relación de personas asesinadas en el municipio durante el dominio del Frente Popular. No está relacionado el beato Badía Minguella, que fue asesinado en Reus. El documento está firmado el 21 de noviembre de 1941, por el alcalde y el secretario del Ayuntamiento.

 

1.- MOSÉN MARTÍN FRANCÁS ESCOLAR, de 40 años de edad, sacerdote, regente de lasal5 parroquia, asesinado el 30 de julio de 1936 en Vila-franca del Penedés (Barcelona). Nació en Avinyó (Bages, Barcelona). Estudió en el Seminario de Vic. Fue ordenado sacerdote en 1914. Desde 1932 era regente de la parroquia de Santa María de Salomó. Al estallar la guerra civil y la persecución religiosa, el objetivo de los revolucionarios fue sacar del templo la venerada imagen del Sant Crist, para trasladarla al campo de fútbol, destrozarla y quemarla. Sólo quedó la mano derecha de la venerada imagen, que recogieron y guardaron fieles de la villa.

 

El 24 de julio de 1936, el sacerdote logró sacar el Santísimo del templo y se refugió con su sirvienta, la señora Pepa, en casa de la familia Creus Cañellas. A media tarde se presentó ante de la casa una tropa de gente armada, con escopetas, pistolas y fusiles. Dispararon las armas; los proyectiles impactaron en las ventanas y el balcón de la casa. Mientras, mosén Martín permanecía de rodillas, rezando, en una habitación. Durante la tarde del día 25, mosén Martín y su mayordoma pudieron salir a escondidas de la vivienda, y se refugiaron en las casas de otros vecinos. El día 26 por la noche, ambos marcharon, campo a través, de Salomó a Bonastre. El día 27 salieron de Bonastre en dirección a Albinyana y Santa Oliva, para dirigirse a Banyeres y La Munia, con el propósito de llegar a Barcelona. Pero el Comité de La Munia los detuvo. Apresaron al sacerdote y lo entregaron al Comité de Vila-franca del Penedès, que consultó al de Salomó sobre la personalidad del detenido y confirmó que era el párroco. El 30 de julio, los milicianos de Vila-franca sometieron a mosén Martín a un sádico martirio. Le amputaron los testículos, dejaron que se desangrara y lo asesinaron. La señora Pepa logró llegar a Barcelona y se salvó. Finalizada la guerra, el 7 de julio de 1940 los restos mortales del sacerdote fueron trasladados de la fosa común de Vila-franca al cementerio de Salomó, donde recibieron cristiana y definitiva sepultura. Se cree que los inductores del crimen fueron los miembros del Comité local de Salomó, todos exiliados en Francia. (En la imagen, mosén Martín Francás, párroco de Salomó).

 

2.- AMADEO LLUÍS TODA, de 20 años de edad, estudiante, de ideales derechistas, no desempeñó cargos públicos, asesinado el 11 de enero de 1939 por el Ejército republicano. Se cree que los inductores del crimen fueron los miembros del Comité de Salomó. Su padre, Ramón Lluís Garriga, de 56 años de edad, casado, comerciante, declara ante el juez que su hijo fue detenido por el Ejército rojo en Salou el 7 de enero de 1939. Tiene noticia de que fue asesinado, pero ignora su paradero. Su cadáver no fue hallado. Estaba soltero, era hijo de Ramón y de María y había nacido en Salomó.

 

3.- ANSELMO COLET GALLOFRÉ, de 28 años de edad, labrador, afiliado a las derechas, no desempeñó cargos públicos. Asesinado el 30 de diciembre de 1938. Se cree que los inductores del crimen fueron los miembros del Comité de Salomó. Su hermano José, casado, labrador, declara ante el juez que Anselmo fue detenido por fuerzas del Ejército rojo en la comarca de Cervera, ignorando fechas y más detalles. Su cadáver no fue hallado. Estaba soltero, era hijo de José y de María y había nacido en Salomó.

 

4.- MACARIO SANROMÁ ANDREU, de 29 años de edad, comisionista, afiliado a las derechas, no desempeñó cargos públicos, asesinado el 26 de enero de 1939. Se cree que los inductores del crimen fueron los miembros del Comité de Salomó. Su hermana Josefa, de 37 años de edad, casada, declara ante el juez que su hermano Macario fue detenido por fuerzas del Ejército rojo en Sant Martí de Maldá (Lleida) el 24 0 25 de diciembre de 1938, en plena retirada de Cataluña. Fue asesinado en Caldes de Malavella (Girona). Su cadáver no fue hallado. La víctima estaba soltero, era hijo de Miguel y de Catalina y había nacido en Salomó.

 

5.- ESTEBAN BORONAT SOLÉ, de 18 años de edad, labrador, afiliado a las derechas, no desempeñó cargos públicos, asesinado el 12 de abril de 1938. Se cree que los inductores del crimen fueron los miembros del Comité de Salomó. Su padre, Cosme Boronat Canals, de 71 años de edad, casado, labrador, natural de Salomó, declara ante el juez que su hijo Esteban fue detenido y asesinado por el Ejército rojo en Serós (Lleida). Su cadáver no fue hallado.

 

6.- BEATO JOSÉ BADÍA MINGUELLA, de 73 años de edad, nacido en Salomó ensal6 septiembre de 1863. Ordenado sacerdote en 1889. Ejerció su ministerio sacerdotal como rector de la Puríssima Sang y beneficiado de Sant Pere de Reus. Llevaba 47 años de vida religiosa. Predijo las calamidades que se avecinaban. En la madrugada del 26 de julio de 1936 dijo a su sirvienta: “La santísima Verge m’ha infòs gran valor, tot assegurant-me que no em passarà res dolent”. Ambos iniciaron el rezo de los quince misterios del rosario. Al comenzar los misterios de dolor, se presentaron en la vivienda cinco milicianos armados para llevar a cabo un registro. Preguntaron por un sacerdote: – – “Jo sóc” – contestó mosén Badía. – “Aixi que tú ets sacerdot? Per què vas vestit de seglar? – le preguntaron. – “És en contra de la meva voluntad. Les circumstàncies m’hi obliguen”. – “Quedes detingut” – le espetaron. Se lo llevaron, y dijo en voz alta: “Lloat sigui Déu! Setenta-tres anys i veure’m així!”. Fue conducido al llamado “Camí del Molinet”. Al llegar a la altura de la fábrica de gas de Reus, le ordenaron colocarse de espaldas; pero él se volvió de cara, y dijo a sus asesinos: “Us perdono; m’envieu al Cel!”. A continuación los bendijo y les exclamó: “Dispareu! Visca Crist Rei!”. Y lo asesinaron. Años después se dio el caso de que uno de los asesinos cuando se estaba muriendo, veía la mano de mosén Badía que lo estaba bendiciendo. (En la imagen, el retrato del beato Badía Minguella cuando era joven).

 

DESVASTACIÓN DEL TEMPLO, DESTRUCCIÓN DE LA IMAGEN DEL SANT CRIST

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Estado número 3. Constan los datos sobre la devastación del templo; el traslado al Río Segre de ocho vecinos; el derribo de las campanas de la iglesia; amenazas e incautación de bienes a varias familias de orden.

LA IGLESIA DE SANTA MARÍA ASSUMPTA.- Un templo con planta de cruz latina. A mediados del siglo XI o XII hubo aquí una iglesia románica. Consta de tres naves. El campanario ocupa el vacío donde se hallaba la antigua torre. Tiene especial interés lasal8 capilla de la Epístola, destinada a acoger la venerada imagen del Sant Crist, destruida en 1936. El 22 de julio, el Comité local junto con un grupo de milicianos de La Munia (Barcelona), procedieron a incendiar el templo parroquial. Comenzaron por el altar mayor, destruyeron altares e imágenes, lanzándolas a una hoguera que habían encendido en medio del templo, bajo la cúpula central. Sólo quedaron intactas las paredes de la iglesia. El interior del templo quedó completamente destrozado. Dieron la vuelta al recinto sagrado hasta llegar a la capilla del Sant Crist. Comenzaron a destruir el altar y las pinturas de las paredes que llegaban a sus manos. Cuando se acercaban a la venerada imagen, un milicianos exclamó: “Alto! Aquest el deixarem perquè és molt més comunista que nosaltres”. Y lo respetaron. Esto ocurría el día 20 o 21 de julio de 1936. El 24 del mismo mes, los revolucionarios del Comité de Salomó se reunieron y acordaron concluir el trabajo de destrucción del templo que habían iniciado los de La Munia. Arrancaron la cruz que había en el campanario y lanzaron las campanas a la calle. Sacaron del templo la imagen del Sant Crist y la trasladaron al campo de fútbol, donde organizaron una gran hoguera para quemarla. A la pira añadieron el archivo parroquial y los libros de una pequeña biblioteca. Todo quedó reducido a cenizas. Entre los residuos permaneció oculta la corona de espinas, que no se quemó porque era de plata. Fue recogida y guardada por un feligrés, que la entregó a la parroquia después de la guerra. Hoy, restaurada, luce en la cabeza de la nueva y sagrada imagen. Según nos refiere, Antoni Creus Ferrando, el año siguiente de la quema del Sant Crist sembraron de trigo el campo de fútbol, y cuentan los que lo vieron, que se produjo un gran prodigio. Las espigas de trigo que brotaron en el lugar donde habían quemado el Sant Crist, crecieron de manera extraordinaria, en forma de cruz. Con el paso del tiempo, en aquel lugar no volvió a crecer la hierba. El templo fue convertido en un almacén de frutos del campo. (En la imagen, la iglesia parroquial de Salomó).

 

EL SANT CRIST DE SALOMÓ.- Esta imagen cuenta, desde tiempo inmemorial, con una gran devoción entre los fieles del Camp de Tarragona y el Penedès. Los pescadores, desde Cambrils hasta Sitges, llevaban ante la imagen sus exvotos. La primera capilla data de 1555, según consta en las visitas pastorales. La cofradía del Sant Crist se instituyó en 1691. La capilla definitiva comenzó a construirse en 1708 y fue concluida en 1715. Los primeros cristianos trasladaron la imagen desde Tierra Santa a España. Los musulmanes, en sus incursiones por tierras de Levante, robaron la imagen y se la llevaron a Argelia como trofeo de guerra. El musulmán que la poseía era el mismo que Josep Nin compraba el trigo para llegarlo a Salomó. El sarraceno convino venderle la imagen por su peso en monedas. Así lo acordaron, y al depositar en la balanza treinta monedas se niveló, con el consiguiente enfado del moro, que cortó a la imagen un dedo del pié izquierdo antes de entregarla a Nin, que emprendió el camino de regreso. Pero no logró mover el barco hasta que recuperó el dedo cortado y lo repuso en el pié de la imagen. A partir de aquel momento, todos los herederos varones de la familia Nin, procedentes de Olot, nacieron con un dedo del pié izquierdo defectuoso.

 

La familia Nin se encargó de la construcción y embellecimiento de la capilla del Sant Crist. Las pinturas representaban escenas de la pasión y muerte de Jesucristo. Las pintó el sacerdote de Valls, Jaume Pons Monravá. Gracias al archivo del fotógrafo Català Pic se pudieron reproducir los cuadros existentes en la capilla, encargados por la familia Nin. Todo este gran tesoro artístico fue quemado en el centro de la capilla, por los defensores de nuestro patrimonio. Muchas de las figuras fueron, también, lanzadas a las llamas. En este recinto recibieron sepultura Josep Nin y su esposa, Esperanza.

 

Como personas sospechosas de haber participado en los hechos se cita a José Armengol Colet, Ramón Fortuny Barbará, Juan Ferrando Masagué, Dionisio Boronat Gibert, Juan Cabull Sanahuja, Casimiro Cabull Calaf, José Rull Tell, Ramón Folch Fernández, Enrique Tutusaus Canals, Juan Gestí Calvet e Irene y Ramón Ricart Solé, unos exiliados en Francia y otros escondidos en Barcelona.

 

OCHO VECINOS DETENIDOS.- Durante la noche del 8 de septiembre de 1936 fueron detenidos, trasladados al Gobierno Civil de Tarragona y recluidos en el barco prisión Río Segre los ocho vecinos siguientes: Juan Calvet Reverté, Cosme Boronat Canals, Ignacio Ribé Canals, José Armengol Boronat, José Roig Güell, José Galofré Boronat, Juan Boronat Ferrando y José Dalmau Pons, todos domiciliados y residentes en Salomó. Permanecieron en el buque hasta el 6 de agosto de 1937. Fueron objeto de malos tratos y estuvieron incomunicados durante nueve meses, incluso de sus familiares. El vecino Juan Recasens Jansá fue víctima de una de las sacas. Pereció asesinado por miembros del Comité de Salomó, en la cuneta de una carretera cerca de Alcover.

 

INCAUTACIONES Y AMENAZAS.- El 18 de noviembre de 1936 se presentó Juan Calull Sanahuja en el domicilio de Ramón Lluís Garriga, con orden de que se presentara en las oficinas de la CNT. Una vez allí le exigieron que en el espacio de 24 horas debiera entregar diez mil pesetas. Si no las entregaba se le incautarían la casa y las tierras, y echaban a su familia a la calle. Tuvo que entregar el dinero. En esa misma fecha, se incautaron de todos los bienes de Ana Ventosa Fontanilles, después de haber asesinado a su marido, Juan Recasens Jansá. Y la amenazaron que si no les compraba un automóvil se llevarían a su hijo y no lo vería más. La viuda, horrorizada, tuvo que comprarles el vehículo, pese a que antes le habían robado el de su propiedad.

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La segunda hoja del Estado número 3, donde se relacionan las personas perjudicadas, los presuntos responsables y su paradero.

El 12 de agosto de 1936 incautaron, saquearon y robaron la finca Mas Boronat. Se apropiaron de valiosos muebles, enseres y utensilios. Destrozaron una caja de caudales. Dejaron el inmueble en un lamentable estado, despojándolo de todo lo existente. Además, le robaron los automóviles de su propiedad.

COLECTIVIZADA LA FÁBRICA DE CREUS.- El 27 del mismo mes saquearon y robaron la fábrica de géneros de punto, propiedad de Juan Creus Cañellas. Se apoderaron de todas las existencias de género almacenadas, que fueron valoradas en 400.000 pesetas. La familia tuvo que separarse por temor a represalias. El padre huyó del pueblo, fue apresado en Valencia y trasladado a Salomó, donde intentaron asesinarlo, pero consiguió salvar la vida y refugiarse en Barcelona. Los hermanos Juan, José y Antonio fueron acogidos por los abuelos maternos, en Salomó. La fábrica se transformó en Cooperativa Popular de Producción y Trabajo, con el nombre de “Llibertat”, inscrita con el número 1.500 en el Consell Superior de la Cooperació de la Generalitat republicana. El año 1937 la fábrica fue colectivizada. Miquel Sangenis Sabartés era el interventor – delegado de la Generalitat. Sus Estatutos estaban firmados por Loreto Vives, Ramona Rull, Carme Lluís, Caterina Calull y Josep Tutusaus. El consell d’empresa aseguraba que “col·lectivització és sinònim de millorament”. La palabra colectivizar debía interpretarse como “una més justa valorització del treball de tots”.

Igualmente, incautaron todas las fincas del propietario y comerciante de la localidad, Ignacio Ribé Canals. Robaron todos los utensilios y enseres de su almacén de vinos, echando a la calle a sus familiares, después de haber devastado su domicilio. Igual suerte sufrieron todas las propiedades rústicas y urbanas del propietario Juan Boixadós Felip, y su propio domicilio.

CAMINO DEL EXILIO.- El 13 de enero de 1939, la mayoría de los dirigentes locales del Frente Popular emprendieron el camino del exilio, antes de la llegada de las fuerzas nacionales. Salieron en una caravana de carros y caballerías en dirección a la frontera. Testimonio: las fotografías tomadas por Franc Cappa el 15 de enero de 1939, cuando los fugitivos le manifestaron que llevaban dos días de camino desde Salomó. El 19 de enero Salomó era liberado por los nacionales.

TRES AJUSTICIADOS.- Después de la guerra, el fiscal de la Causa General de Tarragona reclamó al Ayuntamiento el paradero de 43 vecinos de Salomó, entre ellos siete mujeres: Carmen Gil Massagué, en Bráfim; María Boronat Ferré, en el extranjero; Antonia Canals Boronat, en Salomó; Juana Civit Torrens, en Salomó; Genoveva Massagué Mañé, en Barcelona; Elvira Reverté Massagué, en Tarragona, y Teresa Solé Gavaldá, en ignorado paradero. José Tutusaus Canals, José Espulgas Boronat y José Espulgas Busquets fueron juzgados, condenados y ajusticiados en Tarragona. El resto de reclamados, unos exiliados en Francia, algunos fallecieron de muerte natural, otros cambiaron de residencia y la mayoría siguieron viviendo en Salomó.

COMIENZA LA RECONSTRUCCIÓN.- Con la entrada de los nacionales se constituyó un nuevo Ayuntamiento. Llegaron al pueblo Joan Creus y el sacerdote Juan Lloberas. Era imposible celebrar misa en el templo. Decidieron montar un altar en la plaza mayor para celebrar el domingo una misa de campaña de acción de gracias. Y comenzaron a limpiar de runas la iglesia parroquial. El mes de marzo, el párroco mosén Lloberas fue destinado a Sitges y mosén Marcial Martínez Balaguer fue nombrado ecónomo de Salomó. Comienza una generosa colaboración popular. Se constituyó una comisión con el objetivo de entronizar una nueva imagen del Sant Crist. La nueva imagen fue encargada a los hermanos Rius, con taller en Olot. Se abrió una suscripción popular, en la que colaboró todo el pueblo. Las paredes de la capilla del Sant Crist fueron lavadas con cebolla para eliminar el humo provocado por el incendio. Se reconstruyeron los altares con nuevas imágenes, procedentes de Olot. Pintaron la nave central y las laterales. Se colocaron baldosas nuevas en la nave, excepto en la capilla del Sant Crist, que se conservaron las que había el año 1924. Se tuvo que derribar la rectoría y construir una de nueva. El interior del templo quedó restaurado para la fiesta mayor del 3 de mayo de 1939. Fue la primera iglesia del obispado de Barcelona en ser restaurada y recuperada para celebrar el culto católico. Las obras de la casa rectoral finalizaron en 1942.

ENTRONIZACIÓN DEL NUEVO SANT CRIST.- El 2 de mayo de 1939, vigilia de la fiesta mayor, la nueva imagen del Sant Crist, que costó 5.500 pesetas, fue trasladada a Salomó. Durante la noche quedó depositada en un garaje, ante la estación del ferrocarril. A la entrada del pueblo fue levantado un gran arco del triunfo. Al día siguiente, festividad de la Santa Creu, el pueblo en procesión fue a recibir la nueva imagen llevada a hombros por los jóvenes del pueblo Joan Lluís Recasens, Ramón Alcón Alcón, Filiberto Dalmau Boronat, Simón Fernández Rull, Ramón Boronat Fortuna, Ignacio Boronat Solé, Ismael Alcón Alcón, José Solé Boronat, Pedro Galofré Guinovart, Juan Pascual Recasens y Juan Mercadé. La nueva imagen fue paseada en procesión por las calles de la villa, antes de entronizarla en su capilla de la iglesia parroquial. La misa fue oficiada por un sacerdote designado por el obispado de Barcelona, que bendijo la sagrada imagen y presidió la procesión junto con las autoridades locales y provinciales.

RESTAURACIÓN DE LA CAPILLA.- Con el tiempo, los fieles de Salomó llegaron a la conclusión de que la capilla del Sant Crist necesitaba una profunda restauración. La ocasión llegó en 1965, coincidiendo con el 250 Aniversario de su construcción. En 1961 se encargó el proyecto de restauración al arquitecto Jordi Bonet Armengol. En 1962 se constituyó una junta pro-restauración. Se solicitó ayuda y colaboración a los residentes y a los hijos del pueblo que vivían fuera, con muy buenos resultados. Un problema difícil de resolver fue la restauración pictórica de la capilla, de la que se encargó el artista pintor Joan Ribé Benet. El ingeniero Enric Ventosa dirigió la ordenación de la iluminación indirecta.

El día primero de mayo de 1965 – Mes de María -, la capilla fue consagrada por el abad del monasterio de Santa María de Poblet, Don Edmundo María Garreta, depositando en el altar las reliquias de Sant Antoni María Claret y de San Pío X.

Francesc Basco Gracià. Periodista. (Del libro inédito LA REPRESIÓN DEL FRENTE POPULAR EN TARRAGONA)