18 ASESINATOS EN EL PINELL DEL BRAI (Tarragona)

18 ASESINATOS EN EL PINELL DEL BRAI (Tarragona)

EL PINELL DE BRAI, 18 ASESINATOS

SIETE VECINOS FUSILADOS Y QUEMADOS EN LA CARRETERA DE XERTA A PAÜLS

 DEVASTADOS EL TEMPLO PARROQUIAL Y LA ERMITA DE SANTA MAGDALENA

 

El 19 de julio de 1936 se constituyó el comité revolucionario local, que clausuró el Centro de derechas y el Centro católico. El día 20, por la tarde, fueron detenidos por orden del citado comité seis vecinos de derechas, y durante la noche tres más. Estos son los nombres: Domingo Álvarez Espinós, Nolasco Ferrer Vallespí, Simón Altadill Serres, Miguel Monreal, José Alerany Lanort, Francisco Serres Alcoverro, Miguel Vallés Fontanet, Serafín de Dios Amposta y José Amposta Espinós. De ellos, Simón Altadill Serres se escapó de la cárcel (una niña activó el cerrojo y le abrió la puerta) y de una muerte segura. Los restantes cinco primeros fueron fusilados el 28 de julio de 1936, en el Km. 4 de la carretera nacional que discurre por el término municipal de Gandesa en dirección a Tortosa. Los restantes perecieron fusilados el 24 de diciembre de 1936, víspera de la Navidad, en la carretera de Xerta a Paüls (Baix Ebre), excepto José Amposta Espinós que se escapó; pero fue nuevamente apresado en Móra la Nova y fusilado en el término municipal de Tivissa (Ribera d’Ebre), en el lugar denominado El Molló, hacia el 15 de enero de 1937.

 

En compañía de los detenidos el 24, – es decir, el segundo día de las detenciones -, fueron fusilados con ellos Pedro Espinós Espinós, Juan Guarí Vallespí, Antonio Guarí Vallespí, Francisco Amposta Espinós y José María Serres Alcoverro. Otro vecino fue asesinado el mismo 24 de julio: Miguel Amposta March, que había ejercido como vigilante local de las derechas. Para salvar la vida se unió a los revolucionarios en los fusilamientos; pero no le perdonaron el cambio de chaqueta y fue fusilado. Además de estos vecinos, fue asesinado Manuel Amposta Cloa, el 13 de diciembre de 1936, en la carretera de El Pinell a Móra d’Ebre.

 

El informe indica que los autores de los asesinatos del 28 de julio fueron, sin lugar a dudas, milicianos procedentes de Sant Radurní d’Anoia (Barcelona), puestos de acuerdo con el comité revolucionario local. Uno de ellos, Manuel Vinaixa Serres, que había nacido en El Pinell y vivía en Sant Sadurní, dirigió las ejecuciones. Los asesinatos del 24 de diciembre, según el citado informe, fueron dirigidos por Ángel Serré Amposta, teniente de las milicias rojas y vecino del pueblo, por orden del comité local. Las víctimas permanecieron todos presos en la cárcel del pueblo.

 

MOSÉN ESCURA, MÁRTIR DE LA FE.- El saqueo de la iglesia parroquial fue dirigido por el comité local. La parroquia de San Lorenzo estaba regida en 1936 por el cura ecónomo mosén José Escura Febrer. Nació en Benicarló (Castellón) en 1868; fue ordenado sacerdote en 1902. Ejerció su ministerio como coadjutor en Sant Joan de Pas (Ulldecona) y en Ascó. Estuvo adscrito a la parroquia de San Bartolomé, de su pueblo natal, y fue regente de Lloá. Desde 1921 hasta julio de 1936 fue ecónomo de El Pinell del Brai. Impedido de ejercer su ministerio en la parroquia marchó a Benicarló. Allí estuvo refugiado hasta el 8 de septiembre de 1936, en que fue detenido por orden del comité local y asesinado junto con otros sacerdotes.

 

LEGISLACIÓN LAICISTA.- En 1931 El Pinell tenía 1.900 habitantes. El 65% cumplía el precepto pascual; recibía el viático el 90% y todos la unción de enfermos. Funcionaban las asociaciones del Apostolado de la Oración, las Esclavas de la Virgen de los Dolores y la Cofradía de Ntra. Sra. del Carmen. Inmediatamente después de la proclamación de la República se aplicó con rigor la legislación laicista, aprobada por las Cortes, y las disposiciones del Gobierno Civil de la provincia, relativas a manifestaciones externas de carácter religioso. Abundaron las burlas y los insultos a los católicos y especialmente al sacerdote. Se acentuó la progresiva ausencia del vecindario en los actos de culto y la inobservancia del descanso dominical. Iniciada la contienda, el comité local se apoderó de las llaves de la iglesia, la cerraron al culto y expulsaron al cura del pueblo.

 

EL COMITÉ LOCAL.- Formaron el citado comité, en distintas etapas, los siguientes vecinos: Juan Borrull Ferré (a) el Puncha; Pedro Borrás Borrull (a) Mají; Bartolomé Martínez Ferré (a) Gaité; José Serrá Serrá (a) Mingarra; Lorenzo Vallespí Martínez (a) Llobeto; Pedro Vallespí Montagut (a) Pigat; Bautista Vallespí Ferré (a) Tite; Domingo Montagut Vallés (a) Borretes. El comité cuidaba del cumplimiento de las órdenes de incorporación a filas del Ejército rojo o republicano. Se presentaron unos quince voluntarios. Hubo amenazas a los que se negaban a incorporarse a filas. Durante los consistorios que sustituyeron al comité no se cometió delito alguno. Ferran March Tramunt, alcalde frentepopulista, certificaba el 17 de noviembre de 1937, a petición de los interesados, que Jaume Martí March i Angel Ferré Amposta “són persones afectes a règim (republicà), havent complert en tot moment els seus deures de ciutadans i revolucionaris al servei de la causa i del poble”.

 

EL JUZGADO POPULAR.- En un escrito fechado el 26 de diciembre de 1936, el presidente de la Audiencia de Barcelona informa al de Tarragona que el juzgado popular de El Pinell de Brai estaba formado por los siguientes funcionarios: Juez, Lorenzo Vallespí Martínez; suplente, Miguel Montagut Sales; procurador, Juan Francisco Pallarés Espinós; suplente, Ramón Borrás March. Respecto al secretario del juzgado, no obraban antecedes en la Audiencia de Barcelona.

 

LIBERACIÓN Y EXILIO.- El pueblo fue liberado por primera vez el 3 de abril de 1938, sin resistencia del Ejército republicano en retirada. El 25 de julio del mismo año fue recuperado por los rojos. Y el 3 de noviembre de 1938 fue reconquistado por las tropas nacionales, en el transcurso de la célebre Batalla del Ebro, con fuerte resistencia, especialmente en la Serra de Pándols. Los vecinos rojos más destacados huyeron, entre ellos Juan Borrull Ferrer, Pedro Borrás Borrull, José Serrá Serrá, Pedro Vallespí Montagut, Alejo Amposta Serres, Bartolomé Martínez Ferrer, Domingo Amposta Serres y José Guarí March, todos exiliado en Francia, según un informe de la Guardia Civil, fechado el 12 de diciembre de 1940.

 QUINCE VECINOS PERECIERON FUSILADOS

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Estado número 1: Relación original y manuscrita de personas residentes en el municipio, que durante la dominación del Frente Popular fueron muertas violentamente.

1.- NOLASCO FERRÉ VALLESTPÍ, de 41 años de edad, casado, propietario, ex alcalde, tradicionalista, afiliado a la CEDA. Fusilado el 28 de julio de 1936 en el término municipal de Gandesa. Su esposa, Josefa Clúa Bosquet, de 46 años de edad, natural de Corbera d’Ebre, declara ante el juez que su esposo fue detenido en su domicilio por dos números de la Guardia Civil, el 20 de julio de 1936. Lo trasladaron al calabozo municipal y luego a Gandesa, siendo asesinado en el km. 4 de la carretera de Tortosa a Gandesa el 28 de julio. Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego. Como personas sospechosas de haber participado en el crimen señala a Antonio Borrull Serres, preso en Tarragona, y José Guarí March, exiliado en Francia, entre otros. La víctima dejó viuda y dos hijos: Teresa y Nolasco, de 20 y 16 años de edad, respectivamente.

2.- JUAN FRANCISCO SERRES ALCOVERRO, de 43 años de edad, casado, propietario, tradicionalista. Fusilado el 28 de julio de 1936 en el término municipal de Gandesa. Su esposa, María Josefa Espinós Espinós, de 47 años de edad, declara ante el juez que su esposo fue detenido por cuatro paisanos armados en su propio domicilio el 20 de julio de 1936. Fue conducido al calabozo municipal y desde allí a Gandesa, donde el 28 de julio fue asesinado en el Km. 4 de carretera de esta ciudad a Tortosa. Se cadáver presentaba varias heridas por arma de fuego.

3.- MIGUEL MONREAL GONZÁLEZ, de 43 años de edad, casado, propietario, ex fiscal municipal, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Fusilado el 28 de julio de 1936 en el término municipal de Gandesa. Su esposa, Miguela Alcovero Álvarez, de 52 años de edad, declara ante el juez que su esposo fue detenido por Antonio Borrull Serres y Juan Borrull Borrull el 19 de julio de 1936 en la carretera de Gandesa, siendo conducido ante el comité El Pinell y luego trasladado a Gandesa, donde fue asesinado el 28 de julio en el Km. 4 de la carretera que conduce a Tortosa. Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego. Como personas sospechosas de haber participado en el crimen señala a los que le detuvieron. La víctima dejó viuda con seis hijos: María, Josefa, Teresa, Pedro, Ángeles y Miguela, de 23, 22, 18, 15, 14 y 8 años de edad, respectivamente.

4.- JOSÉ ALERANY LANORT, de 47 años de edad, casado, propietario, ex concejal del Ayuntamiento, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Fusilado el 28 de julio de 1936 en el término municipal de Gandesa. Su esposa, Teresa Clúa Álvarez, de 58 años de edad, declara ante el juez que su marido fue detenido por varios vecinos en su propio domicilio, el 19 de julio de 1936. Fue conducido ante el comité local y trasladado a Gandesa, donde fue asesinado el 28 de julio en Km. 4 de la carretera de esta ciudad a Tortosa. Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego en el cuello. El matrimonio dejó una hija, María, de 29 años de edad.

5.- DOMINGO ÁLVAREZ ESPINÓS, de 42 años de edad, soltero, propietario, ex juez municipal, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Fusilado el 28 de julio de 1936 en el término municipal de Gandesa. Su sobrino, José Álvarez Amposta, de 29 años de edad, soltero, declara ante el juez que fue detenido por dos números de la Guardia Civil en su propio domicilio, el 20 de julio de 1936, siendo conducido ante el comité local y luego trasladado a Gandesa, donde fue asesinado el 28 de julio en el Km. 4 de la carretera de Gandesa a Tortosa. Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego. Como personas sospechosas de haber participado en el crimen cita a varios vecinos.

6.- MANUEL AMPOSTA CLÚA, de 67 años de edad, casado, propietario, afiliado a la CEDA, ex alcalde y ex juez municipal. Fusilado el 14 de diciembre de 1936 en la carretera de Móra d’Ebre, término municipal de Pinell de Brai. Su esposa, Josefa Amposta Solé, declara ante el juez que su marido fue asesinado a traición por vecinos del pueblo en la carretera de El Pinell a Móra, el 14 de diciembre de 1936. Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego y fue trasladado a su domicilio. La víctima dejó viuda y dos hijos, Manuel y Manuela, de 19 y 18 años de edad, respectivamente.

7.- RUBERTO GOÑI, casado, de derechas, encargado de los trabajos del ferrocarril de Vall de Zafán a Sant Carles de la Ràpita. Fusilado durante el verano de 1936 en el término municipal de Gandesa.

8.- PEDRO ESPINÓS ESPINÓS, de 65 años de edad, casado, propietario, ex alcalde y ex juez municipal, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Una vez fusilado, su cuerpo fue rociado con gasolina y quemado el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Su hija, Teresa Espinós Ferré, de 33 años de edad, soltera, declara ante el juez que su padre fue detenido en su domicilio por dos vecinos del pueblo, el 24 de diciembre de 1936, siendo trasladado al calabozo municipal y desde allí a la carretera de Xerta a Paüls, donde fue fusilado junto con otros vecinos y quemado sus cadáveres con gasolina. Sólo pudieron recoger sus restos calcinados. La víctima era natural de El Pinell, casado con Antonia Ferré Amposta, de cuyo matrimonio quedaron cuatro hijos: Josefa y Juan, Teresa y María, de 46, 42, 33 y 30 años de edad, respectivamente.

9.- ANTONIO GUARÍ VALLESPÍ, de 53 años de edad, casado, propietario, ex concejal del Ayuntamiento, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Fusilado y su cuerpo rociado con gasolina y quemado, el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Se esposa, Antonia Montagut Argany, de 59 años de edad, declara ante el juez que su marido fue detenido por el alguacil del pueblo y el vigilante nocturno, cuyos nombres desconoce, en su propio domicilio, el 24 de diciembre de 1936, siendo conducido a la Casa Consistorial, donde permaneció hasta el amanecer del día siguiente. Su esposo fue fusilado y su cadáver rociado con gasolina y quemado, junto con otros vecinos, en la carretera de Xerta a Paüls. Hace responsables del crimen a los dirigentes del comité local y de los sindicatos.

10.- MIGUEL VALLÉS FONTANET, de 57 años de edad, comerciante, ex concejal del Ayuntamiento, afiliado a la CEDA. Fusilado y su cuerpo rociado con gasolina y quemado, el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Su esposa, Pilar Serres Vidiella, de 50 años de edad, declara ante el juez que su marido fue detenido por Domingo Amposta Serres, Juan Borrás Serres y Esteban Borrull Ferré en su propio domicilio, el 24 de diciembre de 1936, siendo conducido al calabozo del pueblo y luego a la carretera de Xerta a Paüls, término de Xerta, donde fue fusilado junto con otros vecinos y su cuerpo quemado. De su cadáver sólo hallaron los restos carbonizados. Como personas sospechosas de haber participado en el crimen señala a varios vecinos del pueblo. La víctima dejó viuda sin hijos.

11.- JUAN FRANCISCO AMPOSTA ESPINÓS, de 42 años de edad, soltero, agricultor, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Fue fusilado y su cuerpo rociado con gasolina y quemado, el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Su hermana Bárbara, de 54 años de edad, viuda, declara ante el juez que Juan Francisco fue detenido el 24 de diciembre de 1936, en su propio domicilio, por los vecinos Domingo Amposta Serres, Ángel Serres Amposta y Lorenzo Vallespí Montagut, siendo conducido al calabozo del pueblo y de allí a la carretera de Xerta a Paüls, donde fue fusilado junto a otros vecinos. Sus cadáveres fueron rociados con gasolina y quemados. Sólo fueron hallados los restos carbonizados de su cadáver, en el lugar del crimen.

12.- SERAFÍN DE DIOS AMPOSTA, de 27 años de edad, casado, propietario, afiliado a la CEDA. Fusilado y su cuerpo rociado con gasolina y quemado el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Su esposa, Rosa Martínez Amposta, de 30 años de edad, declara ante el juez que su marido fue detenido por vecinos del pueblo en la carretera del Móra, cuando regresaba del campo, el 24 de diciembre de 1936, siendo conducido al calabozo del Ayuntamiento y desde allí a la carretera de Xerta a Paüls, donde fue fusilado y su cuerpo quemado, junto a otros vecinos del pueblo. De su cadáver sólo encontraron los restos carbonizados. Como responsables de haber participado en el crimen señala a Ángel Ferré Amposta, Salvador Serres, Ramón Martí March, Manuel Vinaixa y Juan Pujol Martí. La víctima era hijo de Serafín y de Modesta, casado con la declarante, de cuyo matrimonio quedó una hija de cuatro años de edad, llamada Serafina.

13.- PEDRO JUAN GUARÍ VALLESPÍ, de 52 años de edad, viudo, agricultor, ex concejal del Ayuntamiento, afiliado a la Comunión Tradicionalista. Fusilado y su cuerpo rociado con gasolina y quemado el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Su hermano, José María, de 54 años de edad, viudo, declara ante el juez que Pedro Juan fue detenido por Juan Pujol Martí y Miguel Amposta March en su propio domicilio el 24 de diciembre de 1936, siendo conducido al calabozo municipal y de allí a la carretera de Xerta a Paüls, donde fue asesinado junto a otros vecinos y rociado su cadáver con gasolina, fue quemado. De su cadáver fueron hallados restos carbonizados en el mismo lugar del asesinato. Como personas sospechosas de haber participado en el crimen señala a Ángel Ferré Amposta y Ramón Martí March, entre otros.

14.- JOSÉ MARÍA SERRES ALCOVERRO, de 59 años de edad, casado, agricultor, afiliado a la CEDA. Fusilado y su cuerpo rociado con gasolina y quemado el 24 de diciembre de 1936, en el término municipal de Xerta, en la carretera que conduce a Paüls. Su esposa, Raimunda Pallarés Serres, de 61 años de edad, declara ante el juez que su marido fue detenido por Ángel Ferré Amposta y otros vecinos en su propio domicilio, el 24 de diciembre de 1936, siendo conducido al calabozo municipal y desde allí a la carretera de Xerta a Paüls, donde fue fusilado junto a otros vecinos y su cuerpo rociado con gasolina y quemado. De su cadáver sólo se hallaron restos carbonizados. La víctima era hijo de Juan Francisco y de Antonia, casado con la declarante, de cuyo matrimonio quedó una hija, Antonia, casada, de 35 años de edad.

15.- JOSÉ AMPOSTA ESPINÓS, de 44 años de edad, viudo, propietario, afiliado a la CEDA. Fusilado en enero de 1937 en el término municipal de Tivissa, al tratar de huir de sus captores. Su hija, Montserrat Amposta Cugat, de 19 años de edad, soltera, declara ante el juez que su padre fue detenido el 28 de enero de 1937 en Móra d’Ebre, por Antonio Borrull Serres y Ángel Ferré Amposta, siendo conducido al lugar denominado El Motlló, en el término municipal de Tivissa, donde fue asesinado. Su cadáver presentaba diversas heridas por arma de fuego. Como personas presuntamente implicadas en el asesinato señala a los que le detuvieron, acompañados de otros vecinos de Móra. La víctima era natural de El Pinell, hijo de Miguel y de María Cinta, viudo de Teresa Cugat Borrás, de cuyo matrimonio quedaron tres hijos: Montserrat, Ester y María Teresa, de 19, 18 y 6 años de edad, respectivamente.

TRES DESCONOCIDOS PERECIERON ASESINADOS

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Estado número 2: Relación de cadáveres recogidos en el término municipal de personas no residentes en él, que sufrieron muerte violenta.

16.- PERSONA DESCONOCIDA. El cadáver fue hallado en septiembre de 1936, en la partida Prats, entre los términos de Pinell y Prat de Compte. Un hombre cuyo nombre y apellidos se ignoran, vecino de Prat de Campte. Presentaba diversas heridas por arma de fuego en el cuerpo y en la cabeza. Se desconoce las personas que participaron en el crimen.

17 y 18.- DOS PERSONAS DESCONOCIDAS. La nota dice que se trata de un tío y su sobrino, apellidados Piqueras, vecinos de Gandesa. Los cadáveres fueron hallados en agosto de 1936 en el término municipal de El Pinell y presentaban heridas por arma de fuego.

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* FRANCISCO BORRULL VALLESPI, mártir de la Fe. A estos hay que añadir a mosén Francisco Borrull Vallespí, nacido en El Pinell del Brai en 1871 y ordenado sacerdote el 1906. Fue coadjutor de Fredes, párroco de Llavería, regente de Arenys de Lledó y ecónomo de Lloá, desde julio de 1931 a julio de 1936. El 23 de julio el comité de Lloá le ordenó que se despojara del traje talar y vistiera de seglar. Le aseguraron que no le pasaría nada y que podía quedarse en el pueblo. El comité le aconsejo que, si venían milicianos de fuera para prenderle no se entregara y huyera por la muerta trasera. Aquel mismo día llegaron a Lloá un grupo de milicianos forasteros. Parece que estaban bien informados porque fueron a por el cura y lo primero que hicieron fue vigilar la puerta trasera de la abadía. Al llamar al cura, esta salió por donde habían planeado con el comité local. Pero allí estaban vigilantes tres milicianos armados que, sin mediar palabra, dispararon sobre el párroco, que cayó al suelo malherido. Los milicianos no permitieron que nadie le auxiliara y después de una larga agonía murió en plena calle. Allí quedó su cuerpo toda la noche sin que nadie se atreviera a retirarlo. La mañana del 24 de julio, el comité local ordenó a cuatro vecinos, destacados por su significación religiosa, que retiraran el cadáver y lo enterraran en el cementerio. Encima de un cañizo y tapado con una sábana se lo llevaron al camposanto. Allí descansan los restos mortales que este mártir de la fe. Muy pocos se acuerdan de ello. Tenía 65 años de edad y llevaba 30 de vida religiosa.


DEVASTADOS EL TEMPLO PARROQUIAL Y LA ERMITA DE SANTA MAGDALENA

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Estado número 3: Relación de incendios, profanaciones, saqueos y destrucción de templos y objetos de culto que provocaron alarma en el vecindario.

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El 23 o 24 de julio de 1936, elementos revolucionarios del mismo pueblo, con la anuencia del comité revolucionario local, asaltaron el templo parroquial dedicado a San Lorenzo. Destruyeron y quemaron los altares, las imágenes sagradas, los ornamentos religiosos y todo cuando había en el interior del templo. Robaron las copas y los vasos sagrados. La iglesia fue destinada a cárcel y almacén agrícola. Lo mismo hicieron con la popular ermita de Santa Magdalena, destruida después durante la Batalla del Ebro. La casa abadía fue incautada y cedida a las Juventudes Libertarias, donde fijaron su domicilio social. Quemaron el archivo parroquial, con todos sus libros y documentos. Se incautaron del cementerio

Durante los primeros días del Alzamiento se registraron expoliaciones, saqueos y robos en casas particulares de los vecinos Lorenzo Alcón Vidiaella, Joaquín Sabaté Serres, Ramón Alcón Arnal (hoy en Benisanet), viudas y familiares de los asesinados que se relacionan en el Estado número 1. Estos hechos delictivos fueron cometidos por las milicias de la CNT y la UGT, capitaneados por sus dirigentes.

Durante el periodo revolucionario se procedió a la destrucción del arbolado, – para convertirlo en carbón vegetal y venderlo -, en la finca Viñetes, de la viuda de Pedro Juan Guarí Vallespí, cuyo heredero era José María Guarí Vallespí. Lo mismo ocurrió en la finca Rotes, de la viuda de Pedro Espinós, Teresa Cugat. Y en la finca Paracolls, propiedad de Lorenzo Alcón Vidiella. Desvalijaron los comercios de familias de derechas. Estos hechos delictivos fueron cometidos por las colectividades de la CNT y la UGT, impulsadas por sus dirigentes.

Los primeros días del Alzamiento, el vecino Lorenzo Vallespí Montagut disparó contra Agustín Serrá Amposta con una escopeta dos tiros que le alcanzaron mientras estaba trillando en la era. Lorenzo se halla preso en Tarragona, sentenciado a la máxima pena, por este y otros delitos que se le imputan. El informe está fechado el 31 de octubre de 1940, firmado por el alcalde y el secretario del Ayuntamiento.

Francesc Basco Gracià. Periodista. Del libro inédito “La represión del Frente Popular en Tarragona”.

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Antonio Machado y los españoles de segunda

Verdades Ofenden

De aquellos que dicen ser gallegos, catalanes, vascos, extremeños, castellanos, etcétera, antes que españoles, desconfiad siempre. Suelen ser españoles incompletos, insuficientes.”

El 6 de junio de 1937, en la revista Hora de España, Antonio Machado ponía en boca de su heterónimo Juan de Mairena esta reflexión:“De aquellos que dicen ser gallegos, catalanes, vascos, extremeños, castellanos, etcétera, antes que españoles, desconfiad siempre. Suelen ser españoles incompletos, insuficientes, de quienes nada grande puede esperarse.

Según eso, amigo Mairena –habla Tórtolez en un café de Sevilla–, un andaluz andalucista será también un español de segunda clase.

–En efecto –respondía Mairena–: un español de segunda clase y un andaluz de tercera.”

Hasta aquí la cita. Recordemos que un mes antes habían tenido lugar los sucesos de Barcelona –una pequeña guerra civil dentro del bando republicano– tras los cuales caía el gobierno Largo Caballero y subía al poder Negrín, también socialista pero bajo cuyo mandato…

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VILA-RODONA (Tarragona):TREINTA PERSONAS ASESINADAS

VILA-RODONA (Tarragona):TREINTA PERSONAS ASESINADAS

VILA-RODONA: LA DESMEMORIA HISTÓRICA

TREINTA PERSONAS ASESINADAS. ENTRE ELLAS, DOS SACERDOTES Y DOS RELIGIOSAS

Desde el advenimiento de la Segunda República (abril de 1931) hasta el Alzamiento de julio de 1936 se registró en la población un ambiente desfavorable respecto a la Iglesia católica, según el informe de la parroquia de Vila-rodona al obispado de Barcelona, del cual dependía en aquella época. Las autoridades propiciaron mítines anticlericales. Hubo un intento de expulsión de las religiosas Terciarias Carmelitas de la Enseñanza. Se registró una manifestación violenta de los “Rabassaieres”, con carruajes para impedir una afirmación católica en Salomó, a la que asistió el obispo de la diócesis. Fue derribada una Cruz artística de piedra que presidía el cementerio municipal.

 

En las elecciones municipales de 1936 había en la población 938 vecinos con derecho a voto, de las cuales 365 apoyaron a los candidatos de las izquierdas y 573 a las derechas. El sindicato agrícola y los “Rabassaires” dominaban a las derechas del sindicato “del Molí”. Inmediatamente actuó el llamado “comité popular local”; y los “Rabassaieres” comenzaron a incautar tierras y edificios: saquearon la iglesia, la casa rectoral y el convento de religiosas. También se efectuaron registros domiciliarios para la búsqueda y destrucción de cuadros, imágenes de culto, estampas y otros objetos religiosos. Y comenzó la persecución a personas de derechas.

 

INCITACIONES A LA VIOLENCIA.- Tras las elecciones de febrero de 1936 tomaron posesión del Ayuntamiento los representantes del Frente Popular en el municipio. A partir de esa fecha, se promovieron incitaciones a la violencia. Se dieron conferencias de carácter social y agrario, en las que se aconsejaba la retención total de los frutos de las tierras trabajadas en aparcería. Se constituyó un comité revolucionario que desplazó de sus funciones al Ayuntamiento. Estaba compuesto por José Marlés Robert, como presidente; Antonio Comas Robert, Valentín Pié Pié, Juan Miquel Pons, José Bartolí Llorach, José Casabona Gondolbeu y Pedro Pié Guitart. Estaban al servicio del comité Antonio Vives Massagué y Juan Iranzo Galofré.

 

Durante los primeros días del Alzamiento aparecieron en la población varios forasteros armados, que detuvieron a personas de derechas, dejándolas luego en libertad, a excepción de los sacerdotes José Maria Escoda Cedó y Ángel Camps Thos; el farmacéutico, José María Ferrer y Ferrer, presidente de la Acción Católica local; y dos monjas carmelitas descalzas; todos aparecieron fusilados en otros municipios. Además, fueron hallados en el término municipal los cadáveres de veintitrés personas no residentes, fusiladas. Los seis primeros fueron hallados el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Calafell, término de Vila-rodona, con heridas por arma de fuego. Eran todos de Espluga de Francolí. Los diecisiete restantes fueron inmolados el 25 de agosto de 1936 en la cuneta de la carretera citada, todos por arma de fuego. La saca procedía del barco – prisión Río Segre, atracado en el puerto de Tarragona, donde se hallaban retenidas más de trescientas personas. Todos ellos constan con “personas desconocidas”. El mes de agosto de 1936 la prisión flotante sufrió varias sacas de personas, que aparecieron asesinadas en las cunetas de carreteras o en las tapias de cementerios.

 

Mosén Francesc Roig Romagosa, cura párroco desde marzo de 1939, en un documentado informe al obispado de Barcelona escribe que “en parte fueron de la misma localidad los causantes de los daños”. Las autoridades no adoptaron las medidas requeridas “para salvar la vida de los sacerdotes; entes bien, el comité (local) los entregó a elementos forasteros para que les causaran la muerte, como así se hizo”.

 

Con la entrada de los nacionales en la población, huyeron los elementos más destacados del Frente Popular, entre otros: José Marlés Robert, José Bartolí Llorach, Juan Miquel Pons y Eduardo Casabona Mercadé, a los que se suponía exiliados en Francia, según un informe de la guardia civil de 1 de mayo de 1943.

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Estado número 1: Relación de personas residentes en el término municipal que durante la dominación del Frente Popular fueron muertas violentamente.

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1.- JOSÉ MARIA ESCODA CEDÓ, de 38 años de edad, sacerdote, cura párroco, natural de Pratdip, donde nació el 28 de julio de 1895; fusilado el 26 de julio de 1936 en la Almunia (Vilafranca). Se ignora las personas que participaron en el crimen. Los restos de mosén Escoda fueron trasladados al cementerio de Les Corts (Barcelona) el 9 de octubre de 1939. El día 11 del mismo mes se celebró un funeral la iglesia de Sant Joan, de Gràcia (Barcelona).

2.- ÁNGEL CAMPS THOS, sacerdote, coadjutor de la parroquia, natural de Santa Coloma de Farners, donde nació el 15 de agosto de 1913; fusilado el 26 de julio de 1936 en la Almunia (Vilafranca). Se ignora las personas que participaron en el crimen. Sus restos mortales fueron trasladados a Sant Hilari de Sacalm.

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* El informe de mosén Roig al obispado de Barcelona constata que el 21 de julio de 1936, a las siete de la mañana, el rector José M. Escoda y el vicario Ángel Pamps fueron obligados a abandonar la parroquia por el comité local. El rector pidió una hora de tiempo, durante la cual celebraron misa a puerta cerrada. A las ocho de la mañana, el comité abrió las puertas del templo y trasladó a los sacerdotes y a las monjas a “cal Boter”, donde los acogieron. Durante la noche de 22 al 23 de julio su produjo la destrucción del templo, el saqueo de todos los altares, de las imágenes que atesoraban y los objetos de culto. Los objetos religiosos fueron trasladados en camiones al río Gaià, donde montaron una gran hoguera y lo incendiaron todo. El comité local confiscó la iglesia parroquial y la casa rectoral.

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3.- MADRE ESPERANZA DE LA CRUZ (Teresa Subirá Santjaume), religiosa, carmelita descalza; fusilada el 26 de julio de 1936 en Collblanc (Barcelona). Se desconocen los autores del crimen.

4.- HERMANA REFUGIO  DE SANT ÁNGELO (María Roqueta Serra), religiosa, carmelita descalza; fusilada el 26 de julio de 1936 en Collblanc (Barcelona). Se desconocen los autores del crimen.

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* El vecino José Mañé Gavaldá fue testigo de los hechos, de los que ha dejado un valioso testimonio escrito en “Els Fets de Vila-rodona”, en julio de 1936, en La Reclosa. El 21 de julio sus abuelos de “cal Boter” acogieron a dos religiosas y el 22 a los dos sacerdotes del pueblo. Las monjas fueron expulsadas del convento por el comité local, después de confiscarlo y clausurarlo. Un grupo de milicianos montaba guardia junto a la puerta de entrada de la casa. Otras dos religiosas de la misma orden, las hermanas Antonia y Filomena, se refugiaron en “cal Robert”.

 

El 24 de julio, a las cuatro de la tarde, el comité local se hizo cargo de los presos (dos sacerdotes y dos religiosas). A ellos se unieron las dos religiosas retenidas en “cal Robert”, Filomena y Esperanza, que era la superiora de la comunidad radicada en Vila-rodona. Les obligaron a subir a un automóvil (los dos sacerdotes y las cuatro religiosas), precedido de otro con milicianos armados y de un tercero con miembros del comité local, también armados, en dirección a Vilafranca del Penedés. Los sacerdotes quedaron encarcelados en el Ayuntamiento de la ciudad y las monjas, alojadas que la casa de la familia Rosés, donde permanecieron hasta el 31 de julio, fecha en que partieron en tren hacia Barcelona.

 

La noche del 26 al 27 de julio, los sacerdotes fueron sacados de los calabozos y conducidos a las inmediaciones del pueblo de la Almunia, donde fueron fusilados.

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5.- JOSÉ MARIA FERRER Y FERRER, de 46 años de edad, farmacéutico, tradicionalista, presidente de la Acción Católica local; fusilado el 20 de agosto de 1936 en el término municipal de La Bisbal del Penedés (Tarragona). Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego. Según relata mosén Francesc Roig en su informe, “fue violentamente sacado de su domicilio por individuos forasteros, de acuerdo con el comité local, y conducido en un coche en dirección a la carretera de El Vendrell. Fue vilmente asesinado por la horda roja en el término municipal de La Bisbal del Penedés”. Destaca que el farmacéutico “por su condición de católico práctico (motivo por el cual fue asesinado) dio pruebas de fe, religiosidad y caridad”.

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*Con el Ejército rojo en retirada, los días 20 y 21 de enero de 1939 fueron asesinadas otras dos personas residentes en la población, en el lugar denominado “Mas d’en Guerra”: José Domingo Balañá, de 47 años de edad, agricultor, fue apresado y fusilado por soldados republicanos; y José Vives Marimón, de 19 años de edad, agricultor, soldado republicano con permiso por enfermedad, ejecutado por lo militares en retirada

DIECISIETE PERSONAS DESCONOCIDAS APARECIERON ASESINADAS EL MISMO DÍA

 

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Estado número 2: Relación de cadáveres recogidos en el término municipal de Vila-rodona de personas no residentes que sufrieron muerte violenta durante la dominación del Frente Popular.

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6.- JOSÉ MARÍA BERNAT CARRERAS, de 48 años de edad, propietario, vecino de Espluga de Francolí, tradicionalista. Su cadáver fue hallado el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell; presentaba heridas por arma de fuego.

7.- COSME GUIU AMORÓS, de 38 años de edad, veterinario, tradicionalista, vecino de Espluga de Francolí. Su cadáver fue hallado el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

8.- JUAN JORNET ROCAMORA, de 48 años de edad, farmacéutico, de derechas, vecino de Espluga de Francolí. Su cadáver fue hallado el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

9.- JOSÉ ZARAGOZA VIDALES, de 27 años de edad, labrador, tradicionalista, vecino de Espluga de Francolí. Su cadáver fue hallado el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

10.- JOSÉ MARTÍ ROSELL, de 33 años de edad, labrador, tradicionalista, vecino de Espluga de Francolí. Su cadáver fue hallado el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

11.- JOSÉ JOSA BALCELLS, de 28 años de edad, labrador, tradicionalista, vecino de Espluga de Francolí. Su cadáver fue hallado el 17 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

12.- (1) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 28 años de edad, pelo largo y negro; pantalón de color gris, camisa rayada y alpargatas negras. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

  1. (2) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 29 años de edad, pelo largo y muy negro. Vestía americana de color gris oscuro, pantalón rayado oscuro, camisa blanca y zapatos negros. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

14.- (3) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 40 años de edad, cabello al rape, bigote recortado. Vestía americana y pantalón oscuro, camisa marrón claro y zapatos negros. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

15.- (4) PERSONA DESCONOCIDA, de unos 50 años de edad, poco pelo y canoso. Vestía americana y pantalón azul oscuro, camisa rayada y alpargatas blancas. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

16.-(5) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 50 años de edad, con poco pelo y canoso. Vestía americana y pantalón azul oscuro, camisa rayada, gorra oscura y alpargatas blancas. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

17.- (6) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 25 años de edad, pelo castaño. Vestía americana marrón claro, pantalón marrón oscuro y zapatos color marrón. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

18.- (7) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 40 años de edad, pelo castaño. Llevaba vestido completo de color gris claro, camisa blanca rayada y sandalias de color marrón. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

  1. (8) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 55 años de edad, con poco pelo, canoso, cortado, y bigote recortado. Vestía americana y chaleco color gris, pantalón oscuro rayado, camisa blanca rayada y alpargatas blancas. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

20.- (9) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 25 años de edad, tenía el pelo negro. Vestía con jersey, pantalón rayado oscuro, camisa y alpargatas blancas. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

21.- (10) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 35 años de edad, con pelo negro y corto. Vestía americana color marrón oscuro, pantalón azul y alpargatas blancas. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

22.- (11) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 35 años de edad, con pelo negro y corto, de regular estatura. Vestía pantalón azul y alpargatas negras. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

23.- (12) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 70 años de edad, de regular estatura, cabello canoso y con bigote. Vestía de gris oscuro completo, camisa blanca y zapatos negros. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

24.- (13) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 25 años de edad, con pelo castaño y estatura regular. Vestía mono azul y sandalias. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

25.- (14) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 40 años de edad, de estatura regular y cabello cortado al rape. Vestía jersey color vinoso, pantalón rayado marrón y alpargatas de verano. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

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Este es el folio segundo del Estado número 2, con tres personas desconocidas fusiladas el mismo día.

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26.- (15) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 40 años de edad, cabello cortado al rape y bigote recortado. Vestía americana rayada color gris, pantalón gris oscuro y zapatos negros. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

27.- (16) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 35 años de edad, de estatura regular, pelo canoso cortado al rape y medio calvo. Vestía americana y pantalón azul. Camisa y alpargatas blancas. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

28.- (17) PERSONA DESCONOCIDA, aparentaba unos 65 años, de estatura regular y cabello canoso cortado al rape y con bigote poblado, blanco. Vestía americana y pantalón azul, camisa rayada negra, gorra oscura y alpargatas negras. Su cadáver fue hallado el 25 de agosto de 1936 en la carretera de Alcover a Santa Cruz de Calafell, término de Vila-rodona; presentaba heridas por arma de fuego.

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* Años después se logró averiguar la identidad de las personas desconocidas. Estos son sus nombres: Carlos Aluja Ferrán, de 61 años de edad, comerciante; José Armengol Armengol, de 38 años de edad, comerciante; Antonio Armengol Montseny, de 72 años de edad, comerciante; Juan Auqué Gusi, empleado; Francisco Bertrán Clapés; comerciante; Marcelino Duch Castañé, de 47 años de edad, comerciante; José M. Domingo Soler, de 50 años de edad, sacerdote; Emilio Espinós Satorra, de 35 años de edad, industrial; Pablo Ferré Briansó, tradicionalista; Marcelino Segriá Ódena, de 47 años de edad; Bertomeu Vernis Pujol, de 18 años de edad, albañil; Pedro Vilá Valldosera, tradicionalista; Juan Bautista Herrero Bonet, de 24 años de edad, comerciante; Eduardo Cabanasch Majem, de 28 años de edad, religioso de la Sagrada Familia; Ramón Cabanach Majem, de 26 años de edad, religioso de la Sagrada Familia; Ramón Dalmau Pena, de 34 años de edad, sacerdote, natural de Pobla de Cérvoles.

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 DEVASTADAS LA IGLESIA PARROQUIAL Y DE VILARDIDA

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El 23 de julio de 1936 devastaron la iglesia parroquial e incendiaron todos los objetos religiosos que había en su interior. El mismo día incendiaron también la iglesia de Vilardida, del mismo término municipal. Dos días antes, el 25 del mismo mes y año, incendiaron el Mas de la Magina, propiedad de José Porta Canals, de esta vecindad. Se desconoce las personas que participaron en los hechos. Fue incautada la fábrica de alcohol de Antonio Oliva Casabona; una tienda de cereales y granos y una tienda de tejidos de José Rovira Ferrer. Los propietarios de fincas rústicas que las tenían cedidas en aparcería fueron despojados de todos los frutos.

 

29 IMÁGENES DESTRUIDAS.- El informe de mosén Francesc Roig señala que el templo parroquial resultó ligeramente deteriorado en sus paredes interiores, “como consecuencia de haber sido arrancados todos los altares, el púlpito, el baptisterio y cinco campanas”. Destaca que “todos los altares, con sus correspondientes imágenes, fueron quemados bajo el puente del río Gaià, a la entrada de la población”. (…) “Todo lo que había en el templo fue destruido y saqueado”… Fueron destruidas veintinueve (29) imágenes religiosas y los altares. El altar mayor contenía un Sagrario de estilo barroco; el Santísimo, también barroco, consagrado en 1935; los altares de San Isidro, de estilo rococó; San Antonio de Padua, barroco; del Carmen, construido en 1861; de las Ánimas, con un retablo procedente de la iglesia antigua; del Roser, de estilo barroco; de San Sebastián de estilo rococó; del Sagrado Corazón, de estilo barroco; de los Dolores, con una Virgen procedente del antiguo convento de San Lorenzo; de Santa Cándia, barroco, con plafones pintados en 1855. Y la sacristía, con un retablo de San Jaime, de estilo neoclásico; del Baptisterio desapareció un retablo.

 

Respecto a los objetos de culto, desaparecieron una Cruz de plata de estilo gótico; un portapaz de plata, con la Mare de Déu del Roser; dos candelabros de talla; el tálamo; los misales; un banco nuevo; una docena de bancos de distintas épocas; un banco y la baranda del presbiterio. También fue destruido el armonio. Del campanario desaparecieron cinco campanas: una grande, dos medianas y dos de pequeñas. Destruyeron las banderas de los antiguos gremios de la villa, todas de seda y bordadas, databan del siglo XVII. Se salvaron un copón, una cruz procesional gótica, un relicario, tres cálices, una custodia, la Vera Cruz, una bacina y dos candelarios de plata, tres ternos, once bancos, dos campanas y el valioso archivo municipal.

LA RECONSTRUCIÓN.- Mosén Francesc Roig estuvo al frente de la parroquia durante los primeros años de la posguerra. Fue quien dotó a la iglesia parroquial de los elementos de culto y devoción que sustituyeron a los que habían sido destruidos. Durante estos años se restauró el interior del templo, con la construcción de los altares, la reposición de nuevas imágenes sagradas, los ornamentos y objetos de culto. Buena parte del dinero empleado en estos fines fue recaudado por medio de colectas, suscripciones y donaciones particulares. La primera colecta se efectuó durante los primeros meses de 1939. En 1940 fue bendecido el nuevo altar mayor. En 1942 se inauguró el nuevo pavimento del templo, las escaleras de la puerta de entrada y el altar del Santísimo. En 1943 fue bendecida la nueva imagen de San Sebastián, el segundo patrón de la villa.

 

Tres días antes de que acabara la guerra se celebró en el templo un oficio de acción de gracias; más tarde fue reconciliado el cementerio. Se celebraron funerales en memoria de las personas fusiladas. El 14 de junio de 1942 tuvo lugar un funeral en sufragio de los vecinos de Reus fusilados en Vila-rodona (se supone que eran algunos de los diecisiete desconocidos) y se bendijo una tumba en el cementerio.

 

El 20 de junio de 1945, el doctor Modrego Casaus, obispo de Barcelona, efectuó su primera visita pastoral a Val-rodona; confirmo 62 niños y 69 niñas. El prelado agradeció a los fieles “la regeneración religiosa de la parroquia (…); y a todos cuantos han colaborado en la restauración del templo y en afianzar y acrecentar el espíritu cristiano del pueblo”.

 

Francesc Basco Gracià. Periodista.

Del libro inédito “La represión del Frente Popular en Tarragona”

 

Montcada i Reixac, matadero de mártires de Barcelona – Santiago Matas — Verdades que ofenden..

En el cementerio de Montcada i Reixac asesinaron al menos a 1.155 personas no residentes allí, entre ellas el obispo de Barcelona, Manuel Irurita por SANTIAGO MATA en LA CATEDRAL DE LOS MÁRTIRES 6 JUNIO, 2016 Cuatro mártires de la guerra civil española nacieron un 6 de junio: un lasaliano palentino -que está entre los primeros […]

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VALLS: TEMPLOS Y CONVENTOS DEVASTADOS POR LOS SICARIOS DEL FRENTE POPULAR

VALLS: TEMPLOS Y CONVENTOS DEVASTADOS POR LOS SICARIOS DEL FRENTE POPULAR

VALLS: LA DESMEMORIA HISTÓRICA

TEMPLOS Y CONVENTOS DEVASTADOS POR LOS SICARIOS DEL FRENTE POPULAR

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Estado número 3: Se relata la destrucción de iglesias de la ciudad y objetos de culto, profanaciones, saqueos y otros hechos delictivos, excluyendo los asesinatos, que se relacionan en el Estado número 1.

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 La ciudad de Valls es patria de eximios artistas como los hermanos escultores Francisco y Luís Bonifaz y el pintor mosén Pons. En las iglesias y capillas del municipio había un conjunto de admirables monumentos barrocos, que hicieron de la ciudad el centro más importante del Arzobispado de Tarragona, por lo que se refiere a representaciones artísticas de los siglos XVII y XVIII. El desastre ocasionado por la persecución religiosa, desencadenada por los sicarios del Frente Popular, con la destrucción de templos y la quema de imágenes sagradas, tomó aquí proporciones extraordinarias, tanto por el número como con la cantidad de los retablos y escultoras destruidos. Sólo fragmentos de retablos, relieves, imágenes y lienzos pudieron escapar de la acción destructora de los revolucionarios anticlericales, apoyados, sin duda, por quienes gobernaban Cataluña en aquellos azarosos tiempos.

Esas autoridades “tan democráticas y liberales”, a las que hoy levantan “monumentos” y convierten en “mártires”, fueron las que suprimieron el día de NAVIDAD (ver GOGC diciembre de 1936)) y convirtieron el día de REYES en la “setmana dels infants” (ver DOGC enero 1937). No contentos con ello, cambiaron los nombre de Santos de todos los municipios de Cataluña (ver DOGC enero de 1937). Por ejemplo, Santa Coloma de Queralt se convirtió en Queralt de la Conca; Sant Carles de la Ràpita, en La Ràpita, y así sucesivamente. Se cumplen OCHENTA años y los medios escritos y audiovisuales lo ignoran, lo pasan por alto; están aquejados de una preocupante “sordera” o padecen una “ceguera” que cualquier médico calificaría de “preocupante”.

Pero volvamos al patrimonio artístico y cultural de Valls:

+ IGLESIA DE SAN ANTONIO ABAD (Sant Antoni Abat).                       

El templo fue asaltado y devastado. Las imágenes y los ornamentos sagrados fueron sacados del templo e incendiados en el Paseo de la Estación. El edificio fue convertido en depósito de objetos procedentes de los edificios destruidos. Desaparecieron todos los retablos y el mobiliario de culto. Terminada la guerra civil, se recuperaron algunas piezas de orfebrería litúrgica.

+ IGLESIA DE SAN FRANCISCO (Sant Francesc).

Fue asaltada y devastada; sus imágenes y ornamentos sagrados, incendiados en el Paseo de la Estación. En el incendio perecieron varios retablos, entre ellos uno de la Virgen de la Victoria, con imagen y relieves de Luís Bonifaz; el de San Antonio y el de la Dolorosa, con telas de algún mérito; y, además, el Cristo de la Hermandad. Se salvó una imagen gótica, venerada como Santa Lucía, y otra de Santa Rita, en madera policromada. El templo fue habilitado como almacén agrícola.

+ IGLESIA DE NTRA. SRA. DEL LLADÓ

Sus imágenes y ornamentos sagrados también fueron quemados en el Paseo de la Estación. La Santa Imagen del Milagro, escultura gótica de la primera mitad del siglo XIV, se salvó al igual que el panteón de don Javier de Castaños, vencedor de la Batalla de Bailén. El templo fue saqueado y habilitado como comedor para refugiados.

+ IGLESIA DE SAN ROQUE (Sant Roc).

El templo, edificado en 1600, fue saqueado, sus imágenes y ornamentos sagrados, quemados y los retablos, destruidos e incendiados. En él se veneraba el cuerpo de San Severo, mártir, traído de Roma. La ciudad poseía en sus iglesias y capillas un conjunto admirable de monumentos barrocos, que hacían de ella el centro más interesante del arzobispado en representaciones artísticas de los siglos XVII y XVIII. El desastre ocasionado tomó proporciones extraordinarias e irreparables en los aspectos cultural y artístico. Además, el templo contenía un retablo y cuatro cuadros en sus muros.

+ IGLESIA Y CONVENTO DE LAS MONJAS MÍNIMAS.

Ambos edificios fueron arrasados hasta sus cimientos. La iglesia contenía un retablo de la Inmaculada Concepción y cuatro más con los cuerpos de los santos mártires Benito, Teodoro, Gaudencio, Felicidad y Coloma, traídos por el P. Gasó de Roma el año 1816, que perecieron en el incendio posterior a la destrucción de los edificios.

+ IGLESIA Y CONVENTO DE LAS CARMELITAS DESCALZAS.

Ambos edificios fueron arrasados completamente. La iglesia contenía un retablo mayor con una tela pintada y otros cuatro más. Guardaba un interesante relicario con una espina de la corona de Nuestro Señor Jesucristo, que regaló la reina de Chipre. Doña Leonor, en el siglo XIV, a los Padres Carmelitas de Valls. Estaba compuesto por un relicario gótico engastado en otro de estilo plateresco. Parece que tan preciosa joya se salvó.

+ IGLESIA PARROQUIAL DE NTRA. SRA. DEL CARMEN.

La iglesia fue saqueada y devastada; sus imágenes y ornamentos fueron quemados en el Paseo de la Estación. Robaron las campanas y convirtieron el templo en almacén de productos agrícolas. Contenía retablos barrocos de los siglos XVII y XVIII, el mayor con grandes tablas de San Juan, San Elías, Santa Úrsula y otros. Detrás del retablo de San Ignacio apareció una pintura mural con Santa Lucía, que se perdió además de la imagen de Cristo en el sepulcro, obra de piedra del año 1535.

+ PARROQUIA DE SAN JUAN BAUTISTA (Sant Joan).

Un grupo de forasteros sacaron todas las imágenes y ornamentos de los templos de la ciudad, luego formaron una pila monumental en el Paseo de la Estación. El templo, durante el periodo republicano, fue transformado en garaje para la CNT, UGT y FAI. El pavimento quedó estropeado y las sepulturas abiertas y profanadas. La sacristía principal fue completamente saqueada y echados a la hoguera los armarios, ornamentos sagrados y los objetos de culto.

El día 21 de julio de 1936 se celebraba en este templo un funeral solemne, con toque de campanas. Al terminar, irrumpieron en el templo un grupo de revoltosos armados, con gritos y blasfemias, que obligaron a desalojar la iglesia. En media hora rompieron cajas, armarios y otros elementos, amontonaron los bancos y sillas y lo rociaron con bencina. Una brigada de operarios estuvo destruyendo los prestigiosos retablos y objetos de culto durante meses, que luego fueron pasto de las llamas.

Allí desapareció el monumental retablo mayor, único en su clase, dedicado al titular de la parroquia, que llegaba casi a la bóveda del templo, con una altura de 25 metros. El zócalo de este retablo de sillería se inició en 1617. El primer tramo o andana, de orden dórico, de ricos mármoles jaspeados y negros. Estaba adornado por 16 cariátides de gran tamaño, de las que sólo se salvaron tres. En la segunda andana había ocho grandes relieves en alabastro de Sarral, que representaba pasos de la Pasión del Señor; y otros tantos menores con Santas Matronas.

Otras obras de extraordinario valor artístico son las del escultor Onofre, de Tortosa, que las esculpió durante los años 1618 al 1620, por 1200 libras. El retablo, de madera dorada y policromada, estaba formado por cuatro grandes cuadros de alto relieve, con escenas de la vida de San Juan Bautista en su nacimiento, la represión de Herodes, el bautismo de Jesús y la degollación. Como marco de un tríptico, unos cuerpos salientes con las estatuas de los Apóstoles, Santos Padres, Profetas y Ángeles. Presidía el retablo una bella imagen de San Juan Bautista, llena de energía y de intensa emoción artística, rodeado de los cuatro evangelistas. En la hornacina superior inmediata estaba la imagen de la Purísima; y en el tramo superior, en forma de coronamiento, el Crucificado con su Santísima Madre, colmado de adornos y figuras próximas a la bóveda. Todo fue destrozado y echado a la hoguera, sin quedar rastro.

El gran Sagrario de 1664 tuvo el mismo fin. Sólo quedaron unas pinturas de San Pedro y San Pablo, de unas puertas del zócalo. Los hermanos José y Lázaro Tramullas construyeron esta obra desde 1639 a 1662, por el precio de 14.000 libras. El dorador de Barcelona Magín Torrebrunalo decoró por 4.400 libras entre los años 1695 y 1698.

El gran presbiterio, de sillería, fue arrancado junto a los dos ángeles de los ángulos. Era una obra de Pedro Mateu, del siglo XVIII, así como las verjas de hierro que lo circundaban, que, junto con otras de valor artístico que adornaban las capillas laterales, fueron arrancadas, destruidas y destinadas a otros usos.

Todos los demás retablos fueron igualmente destrozados y consumidos por el fuego. El de la capilla del Sacramento, con un magnífico Sagrario, rodeado de las figuras de los sacerdotes de la Antigua Ley y los Santos Padres. Obra de estilo renacentista, del año 1627. En el pórtico de la capilla, realizada en mármoles, había una figura del Padre Eterno rodeado de serafines; a ambos lados del retablo, dos plafones con las imágenes de San Luís y la Purísima.

Un retablo de los mejores de la iglesia era el dedicado a la copatrona de Valls, Santa Úrsula, donada por el caballero don Juan de Rubinat, que remataba con el escudo de la familia. Fue construido en 1701 y su coste fue de 12.000 libras. La imagen y las esculturas del retablo eran una de las obras más delicadas de Luís Bonifaz. Del mismo artista eran los marcos de los cuadros que adornaban los muros de la capilla, cuyos lienzos pintó el beneficiado de la Comunidad de Presbíteros de esta iglesia, Dr. Jaime Pons, con pasos de la vida de Santa Úrsula y de sus compañeros mártires. Del retablo no quedó nada, y las telas se conservaron bastante deterioradas.

Se libraron de la profanación los restos mortales de monseñor Jaime Citjó, hijo ilustre de Valls, obispo que fue de Lleida y de Tortosa, que murió en 1340. Sus restos fueron trasladados a esta iglesia en 1760, y reposan debajo del pavimento de esta capilla. No fueron descubiertos por las turbas.

El retablo de San Blas tenía en primer término la imagen de San Nicolás de Bari; llevaba el escudo donante de la noble familia de los señores de Eril-Gener y Marqués de Vilamont. Era de estilo plateresco, del siglo XVIII, y estaba compuesto de retablones historiados. Cuidaba de él el gremio de fabricantes de tejidos.

De la capilla quedaron muy deteriorados los lienzos de los cuatro grandes cuadros que cubrían sus muros, en los que se representaban escenas de la vida de San Nicolás de Bari.

El retablo barroco dedicado a San Antonio de Padua y San Eloy se ha perdido casi completamente, quedando solamente dos pequeños relieves. Fue construido, según el proyecto de Oliver y Guimerá de Valls, por Isidro Espinal, de Sarral, el año 1679, por 650 libras y madera franca. Quedó igualmente destruido el retablo de San Pablo, patrono de los cordeleros, con santos en varias hornacinas y retablones con relieves, obrado en 1691 por Magín Guimerá, por 250 libras. La obra fue donada por Pablo Morales en 1718 por 500 libras.

El retablo de San Miguel, de estilo barroco, construido en 1698, con la imagen del arcángel venciendo al demonio, en la única hornacina. Había otras imágenes en este altar: la del Ecce Homo, de Santa Marina y de San Magín, esta última procedente de la ermita de Santa Magdalena. Todo fue quemado. También fue pasto de las llamas el retablo de San Esteban, diácono, cuya imagen labró Fray Jaime Ribot, carmelita, en 1700. Terminó el retablo Francisco Sans, de Reus, por 533 libras. En él se conservaba la primitiva imagen yacente de la Virgen de la Litera, que tampoco se salvó de la quema.

Del retablo de San Alejo se conservan la imagen del santo y todos los relieves. Estaba dispuesto debajo de las escaleras del Coro. Fue construido en 1796 y subvencionado por la familia Ixart.

El retablo de las almas del Purgatorio ha conservado mutilada su tela central y algunas de los muros laterales. Estaba dispuesto en forma de un gran cuadro, cuyo lienzo pintó el Dr. Pons en 1698, por 200 libras. El marco fue tallado por el escultor Magín Guimerá y dorado por Pablo Morales. Las imágenes talladas en madera de los santos Liborio, Guillermo, Francisca, Gertrudis y la Virgen del Pilar, que completaban la composición, fueron también quemadas.

Igual final tuvo el retablo de la Inmaculada. Su imagen central cimaba en un árbol genealógico de los Reyes, rodeada de los Santos Francisco de Asís, Ramón Nonato y los Santos Médicos, Cosme y Damián. Sólo se conserva el gran retablón de la credencia, con la escena de la Circuncisión. Todo ello era obra de Luis Bonifaz y fue donado en 1772 por Pablo Morales.

El retablo de San Marcos Evangelista, se perdió completamente, con los patronos del gremio de zapateros Santos Crispin y Crispiniano y el Beato Salvador de Horta y con tres retablones magníficos, en el que se historiaba el martirio de los referidos santos, labrado por Luis Bonifaz y Jacinto Vila, en 1719 y donado por Pablo Morales en 1756. Se conservan solamente algunas pinturas de la capilla de San Pedro y San Isidro, patronos del gremio de labradores. El retablo fue construido por Magín Guimerá, por 225 libras. Las imágenes eran obra de Francisco Grau y de su yerno Pedro Arnau, escultores de Manresa residentes en Alcover, por ellas cobraron 305 libras. Magin Torrebruna lo doró por 200 libras en 1709, y Pablo Morales, con su hijo, ejecutó las pinturas en la capilla, distribuidas en cuatro grandes cuadros y otros cuatro menores.

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Segundo folio del Estado número 3, donde se indican los casos de detenciones de personas por su ideología, encarcelamientos sufridos, con las consiguientes penalidades y torturas soportadas. En Valls hubo muchos casos de estos. Lo mismo ocurrió respecto a los vejámenes y usurpaciones sufridos por los particulares en sus bienes, con un gran número de fincas agrícolas sustraídas a sus propietarios, entregadas a colectividades revolucionarias, saqueos, apropiaciones de viviendas, muebles, enseres, vehículos y útiles de particulares. Los comités y las colectividades obreras revolucionarias usurparon fábricas, talleres, comercios a sus legítimos dueños, sin recibir ninguna compensación a cambio.

Francesc Basco Gracià. Periodista. Del libro inédito “LA REPRESIÓN DEL FRENTE POPULAR EN TARRAGONA”

Castrado y quemado vivo por no apostatar – Juan Ernesto Pflüger / La Gaceta

Verdades Ofenden

El odio a la religión fue una constante entre los milicianos de izquierdas durante la Guerra Civil. En estos días en los que la aplicación sectaria de la Ley de Memoria Histórica pretende eliminar vestigios de los crímenes cometidos en la represión del Frente Popular, conviene recordar algunos de los crímenes que en nombre del pueblo realizó la izquierda en aquellos años.

Hay muchos, y algunos ya han sido contados en este blog. Hoy vamos a contar el martirio y asesinato de Juan Duarte Martín, un joven diácono de 24 años, natural de Yunquera (Málaga), pero asesinado en Álora.

Era hijo de una familia de campesinos. Tuvieron 10 hijos, de los que sobrevivieron seis. De ellos Juan era el cuarto. Con 12 años le dijo a su padre que quería ingresar en el seminario para ser sacerdote. El padre, que era miembro de la adoración nocturna, le apoyó, a…

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