VICTIMAS Y VERDUGOS

VICTIMAS Y VERDUGOS

ICV se querella por la ejecución de 45 tarraconenses por el franquismo. Eran miembros del PSUC y fueron fusilados entre 1939 y 1943. Con esta querella los ecosociaslistas catalanes se suman al proceso abierto en Argentina contra los crímenes del régimen del general Franco, en el que también se personó ERC. Haciendo un pequeño esfuerzo democrático y ya que están metidos en faena, yo les aconsejaría que incluyeran también a los 1.550 ciudadanos asesinados en la provincia en poco más de dos años (21 de julio de 1936- 14 enero de 1939), cuando era zona republicana y estaba administrada por el gobierno del Frente Popular y la Generalitat de Catalunya.

Estas víctimas del franquismo tuvieron una suerte macabra, que fueron juzgadas por un tribunal militar y condenados a muerte, de acuerdo con el código de justicia militar republicano. De las 1.550 víctimas de la República sólo trece fueron sometidas a juicio y condenadas a muerte, entre ellas Sant Jaume Hilari, condenado por el tribunal popular de Tarragona “porque sabía Latín y enseñaba la Religión católica a sus alumnos”. El resto fueron víctimas de las “sacas” y “paseos” a que sometían a la población los llamados “tribunales de sangre”, es decir grupos de milicianos (“incontrolados”)  bien armados, con listas de victimas en la mano,  que allanaban las viviendas sin orden judicial o entraban en las cárceles libremente, para secuestrar a sus indefensas víctimas, martirizándolas y asesinándolas en las cunetas de las carreteras o en las tapias de los cementerios. Todo muy democrático. Yo, desgraciadamente, no puedo presentar copias de sentencias; sólo certificados de defunción “por hemorragia.”

Las ejecuciones se producían en la montaña de la Oliva, con el visto bueno del comisario de la Generalitat en Tarragona, según documento adjunto. Era obligado que el médico forense las presenciara y certificada la muerte de la víctima “a consecuencia de hemorragia.” Según testimonio del doctor Miquel Aleu, forense sustituto, cuando regresaba de la Oliva de presenciar una ejecución, encontraba en el cementerio montones de cadáveres de personas asesinadas, entre ellas algunos familiares suyos, sin haber sido juzgadas ni condenadas por tribunal alguno, víctimas del terror rojo. En pocos meses el ilustre médico perdió trece kilos por el estrés al que estaba sometido.

Una de las víctimas de este pavor revolucionario y antidemocrático fue el doctor Josep María Vives y Salas, a quien, no hace muchas semanas, el Colegio de Médicos de Tarragona rindió un merecido homenaje, que, desgraciadamente, no ha tenido ningún eco en los medios. El doctor Vives era médico forense titular de Tarragona y médico de la prisión de la ciudad. El joven doctor Aleu, recién salido de la Universidad,  le auxiliaba en estos menesteres. El gobierno del Frente Popular indultó a los presos políticos e indultó y armó a los comunes, que se convirtieron en protagonistas de las ejecuciones, ordenadas por quienes ostentaban el poder o arrogadas por su cuenta. En un primer intento, los  sicarios ex prisioneros, atacaron al doctor Vives, que resultó herido leve. Días después, los mismos individuos se personaron en la casa del médico y, con la escusa  que tenía que ir a declarar ante el comité local, lo sacaron de su domicilio. A pocos metros del mismo, en la denominada Era del Delme, cerca de donde hoy se hallan las instalaciones del Diari, rociaron su cuerpo con gasolina y lo quemaron vivo en presencia de uno de sus hijos. El doctor Aleu tuvo que realizar la autopsia a su maestro y amigo, bajo la vigilancia de un miliciano. A duras penas, logró arrancar el anillo de boda del cadáver y entregarlo a la viuda.

Los ecosocialistas ponen como ejemplo de victima al médico tortosino Primitivo Sabater (PSUC), director del Hospital de Jesús (Tortosa), condenado a muerte por haber  permitido que salieran del centro tres enfermos, – según se dice – por orden de la conserjerías de Sanidad y de Justicia de la Generalitat, que luego fueron asesinados por quienes habían acudido a recogerlos. Ningún enfermo hospitalizado puede ser entregado a nadie sin una orden judicial que lo ordene. El doctor Salaber lo sabía y cometió una grave irresponsabilidad, que costó la vida a tres personas inocentes. El enfermo Enrique Ramón Mateo era vecino de Amposta. Fue asesinado el 28 de octubre de 1936, en la carretera de Tortosa a Gandesa. Los verdugos fueron a buscarlo al Hospital de Jesús, donde yacía enfermo, y de donde lo sacaron violentamente, a las 13:30 de la tarde del mismo día. El enfermo José Porres Carcellé, también,  natural de Amposta, fue asesinado la misma fecha y en el mismo lugar que el anterior. Lo sacaron violentamente del citado hospital. Ramón Ibarz Aznarez tenía 33 años de edad; era médico como el doctor Sabater. Fue detenido el 25 de julio de 1936; intentaron asesinarlo el 14 de agosto, en la cuesta de San Onofre (Tortosa). Pero no murió en el acto de los balazos que le dispararon. Gravemente herido fue recogido por personas caritativas y trasladado al Hospital de Jesús (Tortosa), de donde unos pistoleros lo sacaron de la cama, donde yacía enfermo, y lo trasladaron a la carretera de Tortosa a Valencia, cerca de la cuesta de Vinallop, donde lo asesinaron sin piedad.

A veces la Historia también la escriben los perdedores, que convierten en víctimas a los verdugos y a sus cómplices. Francesc Basco.

SantJaumeHilari
Sant Jaume Hilari, condenado a muerte por el Tribunal Popular de Tarragona Cuando era zona republicana

 

medicoforense
Uno de los oficios dirigido al Dr. Miquel Aleu, en su calidad de médico forense, por el consejero de Gobernación de la provincia.

 

sentencia1

sentencia2
Sentencia del Tribunal Popular de Tarragona, designado por la Generalitat republicana (15 enero 1937)

 

 

providencia
Providencia que ordena comunicar la sentencia al presidente de la Generalitat, Lluis Companys

 

 

LA GUERRA DE SUCESION A LA CORONA DE ESPAÑA

LA GUERRA DE SUCESION A LA CORONA DE ESPAÑA

La guerra de Sucesión a la Corona de España (1702-1714) afectó a las regiones que se posicionaron a favor del archiduque Carlos de Austria, que perdió la contienda. Felipe V aprovechó la victoria en la guerra para abolir los fueros de los reinos de la Corona de Aragón. Los privilegios de Valencia y Aragón fueron abolidos en 1707, quedando reducidos ambos reinos a las leyes vigentes en Castilla. En Cataluña, el decreto de “Nueva Planta” (1716)  no fue tan radical, pero produjo una transformación total de las instituciones catalanas; muy parecido fue el decreto de 1715 para Mallorca. En cambio fueron respetados los fueros de Navarra y del País Vasco, por haber permanecido fieles a Felipe V durante la contienda dinástica.

Al morir sin descendencia Carlos II, el último rey de la dinastía austriaca en España, el 1 de noviembre de 1700, quedó planteada la sucesión a la Corona española, que desde hacía varios años venía preocupando en las cancillerías europeas. La herencia de España y sus territorios era muy apetecida en Europa. Los principales pretendientes fueron el archiduque Carlos de Austria y el príncipe francés, Felipe de Anjou, nieto de Luís XIV. Cualquiera de ambas soluciones significaba un incremento del potencial territorial, económico y político del país favorecido. Esto  ocurría en el momento en que Inglaterra y Holanda, potencias marítimas, estaban dispuestas a imponer el equilibro europeo, frente a la hegemonía continental de Francia.

El reconocimiento de la herencia del reino de España a favor del príncipe José Fernando de Baviera, se frustró por su prematura muerte. En sus últimos días, Carlos II, preocupado por la unidad de la monarquía española, otorgó testamento en favor de Felipe de Anjou, a quien el país aceptó, de momento, con unanimidad. Pero un Borbón en el trono de España significaba un apoyo decisivo al imperialismo francés de la época. La cuestión sucesoria española desembocó en un gran conflicto internacional; las potencias rivales pusieron en juego toda clase de recursos para debilitar la posición de los adversarios. La coalición antifrancesa, agrupada en la alianza de La Haya, dominaba las rutas del mar; pero el conflicto tenía que decidirse en el continente. Las ventajas iniciales de los franceses no lograron consolidarse y los ejércitos del Rey Sol fueron aniquilados en Europa. Pero el pueblo francés resistió y Castilla dio su apoyo a la causa de Felipe de Anjou (Felipe V). Así lograron mantener los reductos de la alianza borbónica.

El choque entre el nuevo rey de España y los estamentos catalanes en las Cortes de Barcelona de  1701-1702 sentó las bases de las futuras discordias. El 12 de junio de 1705, los representantes catalanes firmaron con los aliados el pacto de Génova contra los borbones. El 13 de octubre el archiduque Carlos desembarcó en Barcelona, donde estableció su corte. Sus fuerzas adictas se adueñaron de Zaragoza (1706); la Corona de Aragón proclamó rey al archiduque Carlos; más tarde conquistó Madrid, que pronto volvió a manos de Felipe V. El archiduque fue proclamado rey de España en Valencia. Pero la causa de Felipe V logró éxitos importantes en las batallas de Almansa (Albacete) y en las  de Brihuega – Villaviciosa (1710). Al final, Luís XIV logró ganar a favor de su nieto la guerra de España, pero fracasaron sus esfuerzos en los frentes europeos.

Un acontecimiento imprevisto, la muerte del emperador José I (1711) de Austria, facilitó las negociaciones de paz. El sucesor era su hermano Carlos, el pretendiente a la corona de España, apoyado por Cataluña. El 27 de septiembre de 1711, Carlos abandonó Barcelona y dejó como regente en la capital catalana a su esposa, Isabel de Brunswick. Pese al levantamiento del sitio de Cardona, el triunfo borbónico era inevitable, a pesar del heroico comportamiento de Barcelona en 1714. La caída de la  ciudad condal en manos de Felipe V le dio la victoria y le permitió reformar la estructura de la monarquía española, suprimiendo privilegios a los perdedores.

La paz entre los borbones y los aliados quedó restablecida mediante los tratados de Utrecht – Rastadt (1713-1714). En virtud de sus cláusulas, Felipe V fue coronado rey de España y de las Indias, pero tuvo que renunciar a sus derechos al trono de Francia y sufrir dolorosas amputaciones territoriales, entre ellas ceder a Inglaterra Gibraltar y la isla de Menorca, así como la importación de esclavos negros, y conceder a Austria las posesiones españolas en Italia y los Países Bajos.

Esta es la historia. No hubo una guerra contra Cataluña. Fue una guerra de sucesión entre dos poderosas dinastías europeas. Los catalanes de aquella época se equivocaron de candidato; apoyamos a los perdedores y sufrimos las consecuencias. La Constitución de 1978 pudo equipararnos a Navarra y al País Vasco, pero los representantes catalanes rechazaron la generosa propuesta. No culpemos a otros de nuestros propios errores.

Francesc Basco.

DOCTOR MIQUEL ALEU, EL BUEN SAMARITANO

DOCTOR MIQUEL ALEU, EL BUEN SAMARITANO

SE CUMPLEN OCHENTA AÑOS

DOCTOR MIQUEL ALEU,

EL BUEN SAMARITANO

 + TESTIGO DE EXCEPCIÓN

EN LA INMOLACIÓN DE SANT JAUME HILARI

 El Papa Juan Pablo II (hoy declarado Santo), recibe en el Vaticano al doctor Miquel Aleu y a su esposa, acompañados del delegado de La Salle en Cataluña, con motivo de la canonización den Sant Jaume Hilari. El doctor Aleu, en su calidad de médico forense, fue testigo presencial de la inmolación del santo, condenado a la pena máxima por el Tribunal Popular de Tarragona, organismo judicial creado por la Generalitat de Lluis Companys..

El doctor Miquel Aleu Padreny, de 96 años de edad, presenció la inmolación de Sant Jaume Hilari (Manuel Barbal Cosan) en el Monte de la Oliva de Tarragona, la tarde del 18 de enero de 1937, en su calidad de médico forense sustituto. El titular, doctor José Maria Vives Salas, había sido quemado vivo en la Era del Delme, donde hoy se halla la Plaza Imperial Tarraco (entonces carretera de Valls), el 28 de julio de 1936. Como tal debía asistir a los fusilamientos oficiales, visitar a los presos y practicar la autopsia a las víctimas de las ejecuciones oficiosas. Controlaba todo lo referente a la forensía de Tarragona, y se convirtió en testigo obligado de las ejecuciones que el Frente Popular ordenaba en la ciudad. Contaba entonces 26 años de edad. Nos cuenta que presenciarlas era muy desagradable. Del 18 de julio de 1936 a primeros de septiembre del mismo año perdió nada menos que trece kilos de peso, a causa del estrés que le producían estas situaciones límite.

 

En Tarragona capital, entre julio y noviembre de 1936, se registraron 132 asesinatos de personas residentes en la ciudad. Además, entre julio de 1936 y febrero de 1937, fueron hallados 149 cadáveres de personas no residentes en distintos puntos del término municipal. En total, 281 personas fueron asesinadas en menos de un año. Todo esto lo vivió y sufrió el doctor Miquel Aleu en primera línea.

 

– ¿Cómo se desarrolló la ejecución de Jaume Hilari, Hermano de las Escuelas Cristianas?

Fue muy especial. La mañana del día 18 de enero recibí un oficio del Comisario de Orden Público de la Generalitat en Tarragona, en el que me decía que a las quince horas me personara en las tapias del Cementerio, sin excusa ni pretexto alguno, para prestar un servicio oficial. Es decir, para presenciar una ejecución. Yo lo encontré muy extraño porque siempre se consumaban de madrugada. Al llegar al Cementerio me encontré con los dos guardias de asalto que me acompañaban en estos actos. Juntos emprendimos el camino hacia Monte de la Oliva, pequeña elevación junto al Cementerio. Nos situamos en el último recodo, junto al antiguo Portal Negre, situado a unos 25 m. de la cascada de agua, donde tenían lugar las ejecuciones. Pregunté a los guardias a quien fusilaban. Me indicaron que les habían les dicho que era el Superior o alguno de los gordos del Convento de Cambrils.

 

– ¿Cómo se desarrollaron los hechos?

De pronto, dos o tres coches pararon en la carretera de Pont d’Armentera, en la misma esquina del Cementerio, frente a la entrada del camino de la Oliva. Del primer coche se apeó un guardia, seguido del reo y de otro guardia. Del segundo descendieron unos ocho o diez hombres, precedidos del jefe del pelotón, Antón Barras, de la policía de orden público de la Generalitat. La comitiva se encaminó hacia el zic zac del Monte de la Oliva. Antes de iniciar el segundo recodo, el pelotón de fusilamiento se desvió entre los pinos y fue a colocarse junto a la margen baja del camino. El desnivel del ribazo estaba salvado por una pared de más de un metro. Junto a ella se colocaron, pues, los milicianos vestidos con un mono azul, armados con fusiles. Apoyaron sus armas sobre el mismo muro, a la espera de la orden. El jefe del piquete se puso en el rellano de la fuente, mientras el reo fue colocado a unos tres metros del jefe del comando, cerca de la cuneta de la carretera.

 

– ¿Cómo vio, usted, al Hermano Jaume Hilari?

Iba silencioso. Era alto y flaco; usaba gafas de metal, llevaba un vestido de pana rayada, de “pageset”, con una gorra gris oscura y una bufanda liada al cuello. Los guardias me indicaron que el reo era muy sordo. Parecía hallarse ausente o no ser consciente del trance por el que estaba pasando. Con las manos juntas y los dedos entrelazados sobre el pecho, parecía en actitud orante, con la vista puesta hacia el cielo. Fue un momento impresionante; todos los ojos estaban calvados en la misteriosa víctima. Unos segundos inolvidables para quienes los vivimos.

 

– ¿Y qué pasó?

El jefe del comando da la orden de ¡fuego!, respondida al instante por una ráfaga de fusilería. Jaume Hilari no se movió; permaneció en pié y con la misma actitud orante. Parecía no haberse enterado de nada. Ni un gesto de espanto; ni un ademán de emoción. Continuaba inmerso en su plegaria. Al ver que no caía,- ante lo insólito del caso -, el jefe del piquete, a toda prisa, ordenó cargar de nuevo las armas para disparar. Resuena la segunda orden de ¡fuego!, a la que sigue otra descarga. Dispararon, pero no todos a la vez; se pusieron nerviosos… La víctima hizo un gesto de dolor, pero siguió en pié. Esto no quiere decir que alguna bala no le tocara, pero lo hacían en zonas que no eran vitales, que no eran mortales de necesidad. Pero él seguía rezando. El desconcierto cundió entre el piquete. Al ver que no caía, se dispersaron entre los pinos y algunos abandonaron el arma. Ante la desbandada, el jefe del pelotón se acercó al reo, que permanecía inmóvil, y le disparó a quemarropa uno o dos tiros a la cabeza; y el mártir se desplomó. El jefe del piquete, Antón Barras, se dirigió a mi, y me dijo: “Escucha, ¿por qué no caía este podrido?” Para salir del paso, yo le contesté, impresionado y vacilante: “Porque estaba sordo y no oía los disparos”.

 

– Cuando le hizo la autopsia, ¿qué heridas halló en el mártir?

En el examen del cadáver observé que el hermano no caía porque las balas que alcanzaron su cuerpo lo hicieron zonas que no eran vitales. Sólo las que disparó el jefe del pelotón eran mortales de necesidad.

 

– ¿Cómo se recibió la noticia en la ciudad?

Algunos de los presentes en la ejecución contaron lo que le digo y se comentaron los hechos. Uno de los miembros del piquete contó al doctor Martí, médico de CAMPSA, los hechos, y le dijo: “Aquel hermano que han fusilado hoy nos ha dicho: “¡Morir por Cristo es vivir, muchachos! Yo no pude tirarle y apunté a otra parte”. Se comentaron también las palabras de un soldado de raza mora, de los Regulares de África.  Decía que, en su país, (Marruecos) cuando se condena a un hombre a muerte, si la cuerda se rompe o las balas no aciertan, ya se ha cumplido la sentencia. Alà no ha querido que muera y no persisten en su intento. Lo mismo tenían que haber hecho con Jaime Hilario. No volver a cargar los fusiles ni rematarlo.

 

– ¿Hubo otros casos parecidos al de Jaume Hilari…?

El doctor Aleu cuenta el de Mn. Francisco Company, profesor del Seminario Pontificio.

Lo apresaron junto con otros para ejecutarlo. Se los llevaron fuera de la ciudad. Y, según la versión de un ex monaguillo suyo, que se convirtió en uno de sus verdugos, explicaba, mofándose, que el sacerdote les preguntó si lo llevaban a matar. Al contestar que sí, pidió a sus verdugos que antes le dejaran rezar. Y consintieron, pero con la condición de que lo tenia que hacer cantando. Entonces se puso de rodillas, con los brazos en cruz y entonó el credo. Mientras cantaba el popular “Crec en un sol Déu…”, sus verdugos se ensañaron con su cuerpo, tirando con sus fusiles a los brazos y las piernas de la víctima. Acribillados los brazos prosiguió cantando hasta que las numerosas heridas le rindieron, cayendo herido pero no muerto. Al acabar de cantar el Credo le preguntaron: “¿Ya estás listo?”; él contestó que sí. Entonces, le tiraron a bocajarro y le provocaron un gran boquete en el pecho. Esto confirmaba lo que yo había visto en la autopsia. Yo no vi cuando lo martirizaban; pero oí como lo contaba uno de los que le mató. Sus horrorosos sufrimientos se desprenden de la autopsia hecha al cadáver, que presentaba numerosas heridas de bala.

 

– ¿Cuántas ejecuciones presenció usted como forense?

Yo presencié once ejecuciones oficiales en la época republicana. Pero hubo muchas más muertes oficiosas que tuve que certificar en el cementerio. Los milicianos iban a buscar a sus casas a los sacerdotes, religiosos y seglares sospechosos (Gente de misa que olía a cera, decían), o los sacaban de los barcos –prisión anclados en el puerto de Tarragona, y los ejecutaban en las cunetas de las carreteras o en las tapias de los cementerios.  En los primeros tiempos yo, por orden judicial,  tenia que hacer la autopsia a todos los cadáveres, junto con otro médico. Pero protesté porque aquello era innecesario; y propuse suplirla por un examen exterior, porque todos sabíamos que habían muerto por disparos con arma de fuego.

 

– Usted debió pasarlo muy mal, ¿no?

Si, pero cuando lo pasaba peor no era en el cementerio haciendo autopsias; era cuando me llamaban o me encontraba con los familiares de los asesinados. Era terrible; fue lo que más me afectó. Desde el 18 de julio de 1936 hasta primeros de septiembre perdí trece kilos de peso, a causa del estrés que me provocaba mi trabajo. En la ciudad todos nos conocíamos. Y veías a un amigo, un conocido allí muerto sin poder hacer nada por él más que la autopsia. Una vez me paró en la Rambla una persona a la que habían matado un hermano. Mientras hablábamos vino uno de la CNT; y dijo a mi interlocutor: “¿Todavía estas vivo? Tienes suerte que no llevo un arma…” Ya no lo volví a ver más; se escondió… Al cabo de un par de días, a la altura del colegio de las Teresianas, me encuentro con el familiar de otro muerto. Y me dijo: “Tengo miedo; estoy amenazado”. Vino uno de la UGT preguntando, y le explicó su problema. Entonces el de la UGT le dijo: “¿Sosiégate, hombre, que nuestro sindicato velará por ti”. Al día siguiente ya estaba muerto. Era una situación terrible.

 

– ¿Y cuando llegó Franco usted también hacia de forense?

Gracias a la amistad de mi padre con el jefe de la Sanidad militar de las tropas de Franco, me destinaron oficiosamente como soldado médico a los juzgados. Por este motivo tuve que hacer de forense otra vez y presencié los primeros fusilamientos. Protesté ante los mandos y ordenaron a los médicos militares que se encargaran de este cometido. Yo continué como médico forense y de las prisiones de Tarragona.

 

– ¿Cómo ha influido en su vida la experiencia con Jaume Hilari? ¿Pensaba que podría llegar a la santidad? ¿Le ha ayudado en algo? ¿Ha recibido algún beneficio espiritual?

Yo vi como lo ejecutaban; nada más. Después actué como testigo de lo que había presenciado. He besado el anillo de Pío XI, Pío XII y Juan Pablo II, este último  tres veces, con motivo de la beatificación y canonización de Jaume Hilari. De Juan Pablo II guardo una anécdota muy curiosa. Le comentaban la vida del santo en mi presencia, y entendió que yo era quien le había matado. El Papa se sorprendió; no paraba de mirarme. Yo intervine para decir que no era su verdugo sino el forense que presenció y certificó su muerte. Entonces el rostro del Papa cambió.

 

(La tertulia sigue en casa del doctor Miquel Aleu. Es un conversador ameno; cuenta los hechos al detalle, con nombres y apellidos. Tiene una memoria prodigiosa y dibuja como un gran artista. Se emociona cuando narra escenas de persecución, dolor y muerte. Nos explica su azarosa vida y la de su familia durante y después de la guerra. Varias veces salvó la vida de milagro; pero logró sobrevivir a los terribles acontecimientos. Le interrumpo, y le digo: “Doctor Aleu; esto que me cuenta es un milagro…” El sonríe y calla. Se escapó de la cárcel. Las bombas que caían cerca le respetaban; la gente moría destrozada a su lado, él seguía milagrosamente vivo, y lo sigue estando a sus 96 años de edad, con una cabeza lúcida y una memoria envidiable. Ha sido y es un trabajador infatigable. “Doctor Aleu, su vida parece un milagro continuo…” Él calla, me mira y sonríe bondadosamente. Sobre lo que usted me cuenta algún día escribiré un libro…

F. Basco Graciá

+ El doctor Miquel Aleu Padreny nació en Tarragona en 1910. Falleció en la misma ciudad la madrugada del 15 al 16 de octubre de 2011, a la edad de 101 años. Sus restos mortales recibieron cristiana sepultura el 17 del mismo mes, domingo, en el Cementerio de Tarragona, donde él tanto sufrió y compartió el dolor de los familiares de tanta buena gente asesinada. Fue, sin lugar a dudas, el buen samaritano.

OCHO ASESINATOS EN EL HOTEL NACIONAL

OCHO ASESINATOS EN EL HOTEL NACIONAL

Se cumplen ochenta años

OCHO ASESINATOS

EN EL HOTEL NACIONAL DE TARRAGONA

+ ENTRE ELLOS, CINCO HERMANOS DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS

 He aquí una pequeña muestra de verdadera historia que esconden o tergiversan historiadores y medios de comunicación. Hasta el punto de que ELISA CARDONA OLLÉ se ha convertido en una víctima del franquismo. Lean la declaración formulada por la viuda, Emilia Espot. Después de asesinar a su marido, incautaron el hotel y ella tenia que ir cada día al mismo para enseñar como funcionaba al Sindicato de Camareros, que se había convertido en dueño y señor de las instalaciones. Esta era, desgraciadamente, la “democracia” del Frente Popular y la Generalitat republicana, con su famosa Ley de Colectivizaciones, que enfrentó, en plena guerra, a la sociedad catalana, en los pueblos y en las ciudades. Una política digna de ser recordada y “imitada” ochenta años después.

Emilia Espot y Prats, de 54 años de edad, viuda, natural de Barcelona, de profesión sus labores, con domicilio en la Rambla del Generalísimo,1, 1º,2ª de Tarragona, el 10 de octubre de 1940, declara ante el fiscal delegado para la instrucción de la Causa General de Tarragona, que su esposo ANDRÉS ALFONSO VALLESPI, de profesión empresario, dueño del Hotel Nacional de Tarragona, afiliado a Renovación Española, de 52 años de edad, fue detenido por dos guardias de asalto, el 18 de septiembre de 1936, siendo conducido a la comisaría de policía del Gobierno Civil, sobre las ocho de la tarde, de donde fue sacado y asesinado poco después. Su cadáver fue hallado en la carretera de Barcelona, a unos 2 km. de Tarragona. Señala como personas sospechosas de haber participado en el crimen a Elisa Cardona Ollé, camarera del hotel. Denunció a su esposo de tener unos Hermanos de las Escuelas Cristianas como huéspedes. La misma noche de la detención y el asesinato de su esposo se personaron en el establecimiento y lo incautaron los mismos camareros que formaban el comité, llamados Roque Gaya Gaya, único que actualmente vive, y un tal Julián Salamero, ferroviario, que tomó parte en el crimen. Al entrar los nacionales, la camarera fue condenada en consejo de guerra y fusilada; Roque Gaya, condenado a doce años y un día de reclusión, y el tal Salamero se halla en paradero desconocido. El interfecto era natural de Ariño, hijo de Mariano y de Genoveva, casado con la declarante. (AHN, CGT).

LOS HECHOS OCURRIDOS EN EL HOTEL NACIONAL

Emilia Espot y Prats el mismo día formula otra declaración ante el fiscal narrando los hechos ocurridos en el hotel que regentaba su difunto esposo. Dice que ANDRÉS ALFONSO VALLESPI era dueño del Hotel Nacional de Tarragona, en cuyo establecimiento, al iniciarse el alzamiento nacional, se refugiaron cinco Hermanos de las Escuelas Cristianas del Colegio de Tarragona. Noticiosa de ello, una de las camareras del hotel llamada ELISA CARDONA OLLÉ, denunció tal hecho a elementos rojos, en unión de otra camarera llamada Carmen (menor de 16 años a la sazón), cuyo tío fue uno de los que recibieron la denuncia. A consecuencia de ello, el día 18 de septiembre de 1936, sobre las ocho de la noche, se personó en el establecimiento una numerosa patrulla de elementos armados, que procedieron a un registro general y detuvieron a los cinco mencionados Hermanos, y a un padre y su hijo, llamados ambos Pedro Ruíz de Castaneda, de Villanueva y la Geltrú, que también se encontraban allí refugiados. A estas siete personas se las llevaron juntas, a la vez que una pareja de Guardias de Asalto detenía a su esposo. Los ocho detenidos fueron conducidos aquella misma noche por la carretera de Barcelona y asesinados a unos dos km. de la ciudad. Uno de los Hermanos consiguió huir; pero días después fue delatado, detenido y asesinado.

Declara que en estos asesinatos tomó parte una patrulla apodada “Los Pollastres”, que utilizaban automóviles para los asesinatos; sabe que entre ellos figuraba un ferroviario que vivía en la calle Mayor, llamado Julián Salamero, ahora en paradero desconocido. Que en la detención de los Hermanos, y más tarde, en la comisaría donde fueron conducidos, actuaba como dirigente un individuo joven apellidado Zamora, también en paradero desconocido. Que posteriormente a la detención de su esposo, se incautaron del Hotel Nacional elementos del Comité de Camareros, entre los cuales figuraba un tal Roque Galla Gaya, condenado a 12 años y un día. (AHN, CGT).

Un reportaje de Francesc Basco Gracià, basado en los datos que obran en el Archivo Histórico Nacional, Causa General de Tarragona.

ASÍ ACTUABA LA JUSTICIA ROJA

ASÍ ACTUABA LA JUSTICIA ROJA

ASÍ ACTUABA LA JUSTICIA ROJA

LA INMOLACIÓN DE SANT JAUME HILARI

+ CONDENA A MUERTE Y EJECUCIÓN POR EL TRIBUNAL POPULAR DE TARRAGONA

+ LA IGLESIA LO HA ELEVADO A LOS ALTARES

 

(AHN, Causa General de Tarragona, Caja 1.457, exp. 8)

Entre las causas originales instruidas durante el periodo de dominio rojo en esta capital (Tarragona) por los Juzgados y Tribunales Populares, y recuperadas después de la liberación, que constan archivadas en esta Causa General, figura un procedimiento en cuya carpeta y con lápiz obran las indicaciones “Nº 21 T.P.”, “Expediente nº 122”, seguido contra D. MANUEL BARBAL COSAN, Hermano de las Escuelas Cristianas, conocido en religión por el nombre de JAIME HILARIO, y perteneciente al Colegio que dicha Comunidad tiene establecido con el nombre de Colegio de San José, en el pueblo de Cambrils, de esta provincia y partido judicial de Reus. (En la imagen, el retrato de Jaume Hilari en la galería de los Santos del Vaticano, asesinado por decisión de la Generalitat de Catalunya, ya que el Tribunal Popular de Tarragona comunicó su veredicto al presidente mártir, Lluis Companys, que no movió un dedo para salvarlo. Así se escribe la Historia).

 

El procedimiento mencionado fue hallado y recuperado en su total integridad y como tal figura unido a la pieza separada número 5 “Justicia roja”, ocupando los folios 836 a 899 del Tomo III de la mencionada pieza, constando de un proceso en el que se tramita en el mismo cuerpo lo que podríamos llamar sumario y plenario con su ejecutoria, y unas diligencias, en pieza separada, referentes al cumplimiento de la pena accesoria de confiscación de bienes, terminando esta última con un auto declaratorio de insolvencia total del penado.

 

De los autos se desprende que el Hermano Barbal fue detenido en Lérida, en el mes de noviembre de 1936, o al menos es el 28 de dicho mes cuando obra la primera declaración del encartado, de la que, aclarando lo anteriormente expuesto, se desprende que fue detenido en Mollerusa (Lérida), el día 23 de julio de dicho año, afirmando el inculpado en dicha declaración, que era hortelano del Convento de San José y no haber pertenecido nunca a ningún partido político.

 

El Tribunal Popular de Lérida se inhibe a favor del de Tarragona el 3 de diciembre y remite las actuaciones practicadas, que se concretan a la citada declaración. Recibidos los autos en Tarragona, se piden informes a los Ayuntamientos de Cambrils (lugar de residencia) y Enviny (lugar de naturaleza del encartado) y a la Comisaría de Orden Público de Lérida, obrando en autos tales informes, de los que resulta que el Ayuntamiento de Cambrils le da totalmente por desconocido; el de Enviny afirma que ejercía la carrera Eclesiástica y que hace más de 25 años se halla ausente del distrito, por lo que actualmente es completamente desconocido; y la Comisaría de Lérida se limita a decir que fue detenido el 23 de julio y que manifestó ser hortelano del Convento de San José, de Cambrils.

 

En estas condiciones se recibe declaración al Hermano Barbal, a bordo del “Isla Menorca”, barco – prisión surto en el Puerto de Tarragona, a fecha 12 de enero de 1937 y ante el fiscal instructor E. Escudero, en cuya declaración se afirma por el acusado y ante la contradicción que, por lo visto, se le debió poner de relieve de ser hortelano y religioso, que primero fue religioso, y después, por la sordera total que padecía, solicitó y obtuvo de su Superior quedarse en el Convento como hortelano, sin haber llegado nunca a tomar Ordenes. En estas condiciones, y sin mayores trámites ni antecedentes, se declara al encartado procesado por una providencia de la misma fecha 12 de enero, que firma “el ciudadano presidente del Tribunal”, estableciéndose que “como se consideran practicadas las diligencias encaminadas a la averiguación de los motivos de tal procedimiento”, se señala para la celebración del correspondiente juicio el día 15 del mismo mes, en la Sala del ex – Seminario de esta ciudad, pasándose los autos para calificación del fiscal, el cual al siguiente, día 13 de enero, formula escrito de conclusiones, en la primera de las cuales afirma que de las diligencias sumariales resulta que el referido procesado ha desarrollado actividades fascistas, coadyuvando con ello a la rebelión militar y al movimiento fascista del 19 de julio del año próximo pasado, conceptuando en la segunda que los hechos constituyen un delito comprendido en el artº 1º del Decreto de la Consejería de Justicia de la Generalidad de Cataluña de fecha 5 del mismo mes de enero de 1937, conceptuando autor del mismo al procesado sin circunstancias modificativas y solicitando la aplicación de la pena de MUERTE, con la accesoria de confiscación de bienes.

 

La Defensa pide la absolución, por no aparecer materia alguna delictiva, y en 15 de enero de 1937 se reúne el Tribunal Popular, resultado del acta del mismo la comparecencia del procesado quien, a preguntas del fiscal ratifica sus declaraciones anteriores, sin que se practique prueba testifical alguna y leyéndose la documental, que como se desprende habrá de quedar reducida a los informes de que antes hemos hecho mención, elevando las partes a definitivas sus conclusiones e informando con arreglo a las mismas el fiscal y el defensor, retirándose el Jurado a deliberar y emitiendo un veredicto de culpabilidad, condenando al procesado a la pena de MUERTE, en cuyo sentido se dicta sentencia en la misma fecha, cuyo Resultado dice así:

 

“Resultando que de lo actuado y como consecuencia del Juicio aparece probado que el procesado MANUEL BARBAL COSAN desde hace 20 años ingresó en la Orden de Religiosos denominada San José, dedicándose primeramente a la enseñanza y luego desempeñó otros cargos en distintos lugares, desde los cuales y en todo momento ha desarrollado actividades fascistas y con ello ha coadyuvado a la rebelión y como consecuencia al Movimiento del 19 de julio del año próximo pasado”.

 

En el Considerando dice: que los hechos declarados probados vienen comprendidos dentro de los establecidos en el Artº 1º del Decreto de la Consejería de Justicia de la Generalidad de Cataluña de fecha 5 de los corrientes. Notificada la sentencia al reo y comunicada la misma al presidente de la Generalidad por medio de un telegrama, el 18 del citado mes de enero de 1937 fue fusilado el Hermano MANUEL BARBAL, constando en autos los oficios de entrega del reo a los Agentes de Seguridad para el cumplimiento de la sentencia, la comunicación dando cuenta de la ejecución firmada por el Comisario de Orden Público, y la certificación del forense, de defunción, a las 15,30 horas, por hemorragia interna a consecuencia de los disparos por fusilamiento, obrando igualmente copia de la partida de defunción y nota del enterramiento en el cementerio, sin especificar el lugar.

 

El hecho queda relatado y documentalmente comprobado, constituye el caso más patente de “asesinato legalizado”, que pueda darse, poniéndose en él de relieve la forma de actuar de la llamada Justicia roja (o republicana). Se condena y ejecuta al Hermano MANUEL BARBAL por el mero hecho de ser religioso, ya que en ninguno de los folios ni actuaciones resulta imputársele la menor actividad política ni concomitancia alguna con el Alzamiento Nacional, constituyendo un modelo de cinismo el Resultando de hechos probados de la sentencia, en el que se afirma, sin precedente alguno, que el acusado desarrolló actividades fascistas y coadyuvó con ello a la rebelión, extremo  que no resulta ni tan siquiera insinuado en ninguno de los elementos del juicio que pudo tener a su vista el Jurado Popular, que estaba presidido por un abogado llamado Andrés Massó López, actualmente ejecutado por sentencia de Consejo de Guerra, y del que formaban parte ocho Jurados Populares, en representación de los diferentes partidos políticos del Frente Popular y Sindicales.

 

Tarragona, 20 de agosto de 1943. El Fiscal Instructor (Firma ilegible). Hay un sello con el escudo de España en el centro que dice “Causa General – Tarragona –“

 

NOTA: Lo condenaron porque sabía Latín y enseñaba la Religión católica a sus alumnos, según consta en su Causa de beatificación. La realidad es que estaba sordo y se dedicaba a cuidar el huerto de la comunidad de Cambrils. La Iglesia lo ha elevado a los altares, tras comprobar varios milagros, realizados gracias a su interseción. El Papa Juan Pablo II, hoy Santo,  beatificó a Jaume Hilari el dia 29 de abril de 1990 y lo canonizó el 21 de noviembre de 1999, en Roma, en presencia de las autoridades eclesiàsticas, civiles y numerosos fieles de la diócesis de Lleida y la archidiócesis de Tarragona. Para ampliar la información, lean el libro “JAUME HILARI, EL PRIMER SANT DE LA GUERRA CIVIL”, del mismo autor.

 Un reportaje del periodista Francesc Basco Gracià, basado en los datos que obran en el Archivo Histórico Nacional y en el Archivo privado de La Salle, de Cambrils.

PROPIEDADES INCAUTADAS A LA IGLESIA

PROPIEDADES INCAUTADAS A LA IGLESIA

SE CUMPLEN OCHENTA AÑOS

PROPIEDADES INCAUTADAS A LA IGLESIA

EN LA CIUDAD TARRAGONA

Desde hace varios años nos están intoxicando sobre las bondades de la Segunda República y la Generalitat de Lluis Companys, el mártir. Eran peritas en dulce; incautaron las propiedades de la Iglesia en un alarde “democrático”, para el bien de una sociedad que ellos mismos arruinaron. Los malos de verdad son, hoy, quienes devolvieron a la Iglesia católica esas y otras propiedades incautadas. Y salvaron la vida de muchos sacerdotes, religiosos y seglares. Más de ochenta folios llevo escritos, sobre las propiedades incautadas a la Iglesia, parroquia a parroquia, en el arzobispado de Tarragona, con oficios suscritos en 1937 por los alcaldes republicanos del Frente Popular, a petición de la Audiencia provincial (republicana) de Tarragona, por encargo del ministro Irujo, católico y del PNV. Ellos mismos escriben el destino que daban a las propiedades de la Iglesia. Algunos templos se dedicaron a salas de baile, otros a corrales de ganado…, y así una infinidad de tropelías que hoy se quieren ignorar o tergiversar. He aquí las propiedades incautadas solamente en la capital.

TARRAGONA

(Documento de la Alcaldía republicana, número 1543. AHN, CGT, pags. 342 a 346. Hay un sello con el escudo de la Generalitat que dice: Jutjat de 1ª Instancia i Instrucció, Tarragona).

 

El alcalde republicano de Tarragona, don Jaime Marrasé Murxellas (p.a.), adscrito al Frente Popular, con fecha 20 de octubre de 1937, informa al Juzgado de la capital que los inmuebles de carácter particular que pudieran pertenecer a Institutos o Congregaciones religiosas, los de carácter urbano, que parece que son los únicos sobre los cuales podría informar a la Comisión del Estado, habiéndose hecho cargo de ellos a base de las declaraciones de particulares, si los hay que son propiedad de aquellas instituciones, no aparecen y deben figurar a nombre de personas interpuestas. En cuanto a los inmuebles rústicos, la Corporación no puede facilitar datos, por no tener ninguna relación con los mismos.

 

Los edificios públicos – continúa el alcalde – como “las Iglesias y las Casas de Religión, aunque apropiados con carácter general por la Generalidad de Catalunya, están actualmente ocupados por diferentes personas jurídicas. He aquí lo que hemos podido averiguar respecto al particular, gracias a la Oficina de Turismo Municipal”:

 

Edificios incautados:

– Iglesia de Sant Miquel del Plà (Gay, 4), convertida en almacén de los Rabassaieres. – Asilo de Huérfanos de Tarragona (Santa Tecla, 7), en poder del Patrimonio Artístico de la Generalidad de Catalunya.

– Edificio de la comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos (calle Conde del Asalto y anexos), destinado por la Consellería de Justicia de la Generalidad, a Prisión del Partido Judicial, en sustitución de Pilatos.

– Reformatorio de Menores (Asilo de San José, en el Campo de Marte), propiedad del Ayuntamiento de Tarragona, destinado asilo de refugiados.

– Iglesia Catedral de Tarragona (Plaza de la Catedral, 5), destinada a Museo Nacional de Arte Gótico, propiedad del Patrimonio Artístico de Catalunya.

Obra Pía Montserrat (Sant Pere de Sacelades), bajo control de la Consellería de Asistencia Social de la Generalidad.

– Edificio de las Hermanas Carmelitas de la Caridad (Calles San Agustín, s/n y Augusto, 13 y 7), convertido en Grupo Escolar “Ángel Guimerá”.

– C. T. Religiosas Terciarias Descalzas (Calle Desclazes, 1, Sant Llorenç, 35 y Descalzos, 5), convertido en refugio para evacuados.

– Convento de Ntra. Sra. de la Enseñanza (Portal del Carro, 8), destinado a refugio para evacuados.

– Hermanas Terciarias Carmelitas de San José (Calle de Mar, 17 y 18), destinado a refugio para evacuados.

– Instituto de las Hermanas de Santa Teresa de Jesús (Rambla 14 de Abril), convertido en sede de la UGT.

– Hermanas Terciarias Descalzas del Carmen (Calle Estanislao Figueras), convertido en Grupo Escolar “Ferrer i Guardia”.

– Monjas de Ntra. Sra. de la Enseñanza (Portal del Carro, 1, Ermitana, 4  y Portal del Carro, 6), convertido en Grupo Escolar “Eliseo Reclús”.

– Monjas de Santa Clara (R. Pau Iglesias, 2), edificio derribado (enderrocat) “para la mejora de la ciudad”.

– Rectoría de la Iglesia de Sant Francesc (Rambla Pau Iglesias), incautada por la Comisió de l’Estatge.

– Rectoría de la Catedral (Pla de la Catedral, 4), convertida en Comisaría de Museos, Monumentos y Bibliotecas de Tarragona, bajo el control de la Consellería de Cultura de la Generalidad.

– Parroquia de la Trinitat, incautada por el Ayuntamiento.

– Parroquia de San Juan Bautista (Horta Gran), convertida en regularizadora de ventas. Arzobispado de la Diócesis de Tarragona (Calle Nazaret, 14), convertido en almacén de los Rabassaires; (Rambla Sant Joan, 46), en poder de la Comisió d’Estatge.

– Mitra del Arzobispado (R. Pau Iglesias, 7), local ocupado por la Cruz Roja.

– Mitra del Arzobispado (Trinquet Nou, 21), local ocupado por la Cruz Roja.

– Mitra del Arzobispado (Vilamitjana), local bajo el control del Patrimonio Artístico de Catalunya.

– Mitra del Arzobispado (Peixateries Velles, 10), ocupado por Comisió de l’Estatge.

– Congregación del Hermanos del Corazón de María (Calle Sant Llorenç, 22), destinado a la acogida de refugiados.

– Palacio Arzobispal (edificio), destinado a Museo Arqueológico, bajo el control del Patrimonio Artístico de Catalunya.

– Colegio Jesús y María (edificio) (Calle Méndez Núñez y anexos), ocupado como sede del sindicato CNT.

– Hermanos de las Escuelas Cristianas, edificio convertido en Hospital Militar.

– Convento de la Presentación (Calle de la Paz), convertido en Grupo Escolar.

– Escuelas del Convento de las Hermanas Carmelitas (Calles Augusto y Julia Nogués), convertido en Juzgado de 1ª Instancia y Juzgado Municipal.

– Iglesia de San Miguel (Plaza San Miguel y calle Gayi C. Mosques), convertida en almacén de los Rabassaires.

 

Fincas incautadas:

– Garroferal bajo el Palacio Arzobispal, propiedad del Ayuntamiento.

– Terreno en la prolongación de la Rambla de Sant Joan, propiedad del Ayuntamiento. – Solar en la calle Estanislao Figueras, 23

 

Objetos de culto incautados:

La versión de la Alcaldía, dice que respecto a los diversos objetos de culto que se recogieron durante los primeros momentos de los hechos revolucionarios, por las autoridades y entidades antifascistas y otras, se encuentran en manos del Patrimonio Artístico de la Generalidad de Catalunya, y están depositados en el Museo Arqueológico (Palacio Arzobispal) y en el Museo Gótico (Catedral); si bien, según referencias, los objetos de metal de valor, sin interés arqueológico o artístico, fueron entregados a la Tesorería de la Generalidad de Catalunya.

 

 

 

OBJETOS DE CULTO RECOGIDOS

EN LA OFICINA DE MUSEOS DE TARRAGONA

 

(Generalitat de Catalunya, Oficina de Museus de Tarragona. Fecha del documento, 23 de agosto de 1937. Hay el sello de “Museus, Tarragona”. AHN, CGT, pags. 347 a 351)

 

El documento está expedido por la Oficina de Museos de la Generalidad de Catalunya de Tarragona. Dice: “Relación de los objetos de culto procedentes de Congregaciones y Confesiones recogidos en estas oficinas”.

 

PROCEDENTES DE LA CATEDRAL DE TARRAGONA (Sacristías menores).

Objetos de culto: Seis Cálices de plata, de estilo barroco

 

PROCEDENTES DE LA IGLESIA DE SANT LLORENÇ

Objetos de culto: Un Cáliz gótico, de plata dorada

 

PROCEDENTES DE LAS OTR0S TEMPLOS.

Objetos de culto: Diez Cálices de plata, de estilo barroco; un Cáliz de metal blanco, de estilo barroco; dos Cálices de plata, de estilo moderno; dos báculos episcopales de plata, de estilo moderno; una vera – cruz de metal blanco, de estilo barroco; un incensario y naveta de plata, de estilo barroco; un incensario de metal blanco, de estilo barroco; un candelero de plata, de estilo barroco; un aspersorio de plata, de estilo barroco; una caja para Hostias, de cobre; tres platos de plata petitorios, de aram; diversos misales.

 

Todos los objetos precedentes, destinados al Museo Medieval y Moderno (Sección de Orfebrería) están conservados en los depósitos de estas oficinas. Del resto de objetos no artísticos se hizo cargo la Consejeria de Finanzas del Ayuntamiento de Tarragona, el cual hizo entrega al Museo de la Ciudad de los objetos que se detallan más arriba, sin indicación concreta de su procedencia. Hay, además, en la Sacristía Mayor de la Catedral, en tres armarios del denominado Tesoro, con diversos objetos de orfebrería, la mayor parte de objetos artísticos, de los cuales no se ha hecho todavía el inventario, que se tiene que realizar de acuerdo con el Ayuntamiento de Tarragona.

 

PRODECENTES DE CONSTANTI.- Objetos de culto: Cinco Cálices de plata, de estilo barroco; un Copón de plata, de estilo barroco; cuatro relicarios de plata, de estilo barroco; una vera – cruz; un Crucifijo de plata, gótico; un Crucifijo de plata, de estilo renacentista; un Crucifijo de cobre, de estilo barroco. Todos los objetos precedentes, destinados al Museo Medieval y Moderno (Sección Orfebrería) se hallan conservados y guardados en las oficinas de Museos de Tarragona.

 

Además, fueron recogidos:

Dos Cálices de metal bajo; dos Cruces de cobre; un canadelles; una bandeja; un signamans; un portapeus; una espalmatoria y una corona. Estos objetos, sin valor artístico, fueron entregados a la Consellería de Finanzas de la Generalidad de Catalunya, Sección de Recepción y Clasificación de Metales.

 

PROCEDENTES DE LA POBLA DE MAFUMET.- Objetos de culto: Una imagen de madera, de la Virgen, de estilo románico, conservada en las Oficinas de Museos, destinada al Museo Medieval; un relicario de metal, entregado a la Consellería de Finanzas de la Generalidad, Sección de Recepción y Clasificación de Metales.

 

PROCEDENTES DEL ROURELL.- Objetos de culto: Un Cáliz de plata, de estilo barroco; una custodia de plata, de estilo barroco; una vera – cruz de plata, de estilo barroco; un relicario de plata, de estilo barroco; un incensario y naveta de plata, de estilo barroco; un aspersorio de estilo barroco, dos platos d’aram, de estilo barroco. Estos objetos, destinados al Museo, se conservan en las oficinas del mismo. Fueron recogidos, además: Objetos de culto: Dos Cálices de plata; un Copón de metal bajo; un hostiario; una campanilla; una canadelles. Son objetos sin valor artístico, que fueron entregados a la Sección de Recepción y Clasificación de Metales de la Conselleria de Finanzas.

 

PROCEDENTES DE LA SECUITA.- Objetos de culto destinados al Museo Medieval y Moderno de Tarragona y conservados en sus oficinas: Tres cálices de plata, de estilo barroco; una vera – cruz de plata, de estilo barroco; una vera –cruz, de metal bajo, de estilo barroco; una Custodia de plata, de estilo barroco; un relicario de metal bajo, de estilo barroco. Objetos de culto entregados en las oficinas de la Consellería de Finanzas de la Generalidad: Cuatro cálices, una Custodia, seis Copones, una Cruz de metal bajo; una vera – cruz de metal bajo; un relicario de metal bajo; un canadelles; un hostiario; una naveta de plata; una llantia; un salpasser; una espalmatoria.

 

PROCEDENTES DE PERAFORT.- Objetos de culto: Un retablo pintado, de estilo gótico renacentista, muy restaurado, conservado en los depósitos del Museo Medieval y Moderno.

 

PROCEDENTES DE ELS PALLARESOS.- Objetos de culto depositados en las oficinas del Museo Medieval y Moderno: Un Cáliz de plata, de estilo barroco; un Copón de plata, de estilo barroco; una Custodia de metal bajo, de estilo barroco; una Cruz procesional de plata, de estilo barroco. Objetos de culto entregados en las oficinas de la Sección de Recepción y Clasificación de Metales de la Consellería de Finanzas: Una Corona de metal bajo; un salpasser de metal bajo; un aiguama; una espalmatoria; un canadelles.

 

PROCEDENTES DE RENAU.- Objetos de culto destinados al Museo Medieval y Moderno de Tarragona: Dos Cálices de plata, de estilo barroco; un Copón de plata, de estilo barroco, roto en dos piezas; una Cruz procesional de plata, de estilo renacentista; Una vera – cruz de plata, de estilo barroco; Un incensario de plata, de estilo barroco. Objetos de culto entregados en las oficinas de la Sección de Recepción y Clasificación de Metales de la Generalitat: Dos Cálices; un Copón; unos candelabros; una espalmatoria; un aiguamá; un salpaser; un relicario; una caja de los Santos Óleos; una Corona.

 

PROCEDENTES DE TAMARIT.- Objetos de culto de la Iglesia de Ferrán, destinados al Museo Medieval y Moderno de Tarragona, conservados en sus oficinas: Dos Cálices de plata, de estilo barroco; un Copón de plata, de estilo barroco; una caja de los Santos Óleos; una caja de cobre para guardar las hostias no consagradas. Objetos de culto de la misma Iglesia, entregados en la oficina de la Sección de Recepción y Clasificación de Metales de la Conselleria de Finanzas de la Generalidad: Un Cáliz de metal bajo; una Custodia de plata; un Copón de bronce; un salpasser; una campanilla; una naveta; una caja pequeña de metal; un candelabro; un relicario.

 

PROCEDENTES DE MOLNÁS.- De la Iglesia de Molnás, objetos entregados en las oficinas de la Sección de Recepción y Clasificación de Metales de la Consellería de Finanzas de la Generalidad: Un Copón de metal bajo; una Cruz de metal bajo; un Cáliz de metal bajo.

 

REGISTRO DE LA PROPIEDAD,

BIENES DE CARÁCTER RELIGIOSO.

 

El Registro de la Propiedad republicano de Tarragona expide, con fecha 15 de septiembre de 1937, un documento escrito a mano sobre el estado de los bienes de personas jurídicas de carácter religioso, con  indicación del término municipal, la clase de finca, su situación, su extensión superficial, el Instituto o la Congregación a que pertenece y observaciones sobre la misma. (AHN, Causa General de Tarragona, Págs. 344 – 346. Hay un sello, con el escudo de la Generalidad, de la Secretaría del “Jutjat de 1ª Instancia i Instrucció de Tarragona”).

TARRAGONA

– Iglesia de San Miquel del Pla, finca urbana, Tarragona, situada en la calle Gay, número 1. Se ignora su extensión superficial.

– Asilo de Huérfanos de Tarragona, finca urbana, en la calle Santa Tecla, número 7. Se ignora su extensión superficial.

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, finca urbana, Tarragona, situada en la calle Asalto, s/n. Se ignora su extensión superficial. Incautado. (*)

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, solar de 556 m2, en la  fachada de la calle Augusto, de Tarragona. Incautado. (*)

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, edificio y jardines, de 556 m2, en la calle Asalto, s/n , de Tarragona. Incautados. (*)

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, solar de 280 m2., en la fachada a la calle Augusto, de Tarragona. Incautado. (*)

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, solar de 321 m2., situado en la fachada a la calle Augusto, de Tarragona. Incautado. (*)

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, solar de 321 m2., en la fachada a la calle Augusto, de Tarragona. Incautado (*).

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, solar de 321 m2., en la fachada a  la calle Augusto de Tarragona. Incautado (*).

– Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos, solar de 742 m2., en la  fachada a la calle Augusto de Tarragona. Incautado. (*).

* Todas las fincas pertenecientes a la Comunidad de los Padres Carmelitas Descalzos aparecen incautadas por la Federación Local del Arte de Construcción, denominada “Sociedad de Oficiales y Peones Albañiles” de Tarragona.

– Finca rústica, donde se hallaba ubicada la Escuela de Reforma de Menores San José,  situada detrás del Palacio Arzobispal, de 1 ha., 53 áreas, incautada.

– En la misma finca rústica, una casa de 76 áreas, destinada a la citada Escuela, incautada.

– Finca rústica (garroferal), situada junto al Palacio Arzobispal, de 1356 m2, destinada a la mencionada Escuela de Reforma de Menores, incautada.

– Finca urbana, en la Plaza de la Catedral, número 5, donde se halla la Santa Iglesia Catedral de Tarragona.

– Finca rústica, situado en San Pedro de Sacelades, con una extensión superficial de 10 áreas y 14 ca., de la Congregación Obra Pía de Montserrat.

– Edificio del Colegio de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, en las calles San Agustín y Augusto de Tarragona; se ignora su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Augusto s/n, de Tarragona, de las Hermanas Carmelitas de la Caridad; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Descalzos, número 1, de Tarragona, de la Congregación Tarraconense de las Hermanas Terciarias Descalzas del Carmen; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle San Lorenzo, número 35, de Tarragona, de la Congregación Tarraconense de las Hermanas Terciarias Descalzas del Carmen; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana en la calle Descalzos, número, 5, de Tarragona, de la Congregación de las Madres Monjas Descalzas Carmelitanas; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Monjas Descalzas, número 1, de Tarragona, de la Congregación de las Madres Monjas Descalzas Carmelitas; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Monjas Descalzas, número 7, de Tarragona, de la Congregación de las Madres Monjas Descalzas Carmelitas; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Monjas Descalzas, número 9, de Tarragona, de la Congregación de las Madres Monjas Descalzas Carmelitas; no consta su extensión superficial.

– Finca Urbana, en la calle Monjas Descalzas, número 3, de Tarragona, de la Congregación de las Madres Monjas Descalzas Carmelitas; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Ntra. Sra. del Carmen, 5, de Tarragona, con una extensión superficial de 10 áreas, 14 centiáreas, de la Comunidad Madres Monjas Descalzas Carmelitas.

– Finca urbana, en la calle Portal del Carro, número 8, de Tarragona; era el Convento de Ntra. Sra. de la Enseñanza.

– Finca urbana, en la calle del Mar, número 17, de las Hermanas T. Carmelitas de Santa Teresa de Jesús; no consta su extensión superficial; incautada.

– Finca urbana, en la calle del Mar, número 18, de Tarragona, de las Hermanas T. Carmelitas de Santa Teresa de Jesús; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Caballeros, número 8, de Tarragona, de las Hermanas T. Carmelitas de Santa Teresa; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, edificio del colegio, frente R. 14 de Abril, de Tarragona, del Instituto de las Hnas. Carmelitas de Santa Teresa de Jesús; no consta su extensión superficial; incautado por la UGT.

– Finca urbana, en la calle Estanislao Figueras de Tarragona, de la Congregación de las Hnas. Terciarias Descalzas del Carmen; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Portal del Carro de Tarragona, de las Madres Monjas de Ntra. Sra. de la Enseñanza; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Ermitaños de Tarragona, de las Madres Monjas de Ntra. Sra. de la Enseñanza; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Ermitaños, número 1, de Tarragona, de las Madres Monjas de Ntra. Sra. de la Enseñanza; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Portal del Carro, número 6, de Tarragona, de las Madres Monjas de Ntra. Sra. de la Enseñanza; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle Ermitaños, número 2, de Tarragona, de las Madres Monjas de Ntra. Sra. de la Enseñanza; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la Rambla P. Iglesias, de Tarragona, destinada a Convento de Santa Clara; no consta su extensión superficial.

– Finca urbana, en la calle San Pablo, número 4, de Tarragona, destinada al párroco de la Iglesia de San Francisco; no consta su extensión.

– Finca urbana, en la calle Llano de la Catedral, número 4, de Tarragona, destinada al párroco de la Catedral; no consta la superficie.

– Finca rústica, en la ermita de Ntra. Sra. de la Salud, de Tarragona, con una extensión superficial de 1.200 m2, de la parroquia de la Trinidad de Tarragona.

– Finca rústica, situada en la Horta Germ. , de Tarragona, con una superficie de 5 áreas y 1 centiárea, de la parroquia de San Juan Bautista.

– Finca urbana, en la calle Nazaret, número 14, de Tarragona, propiedad del Arzobispado.

– Finca urbana, en la Rambla de San Juan, número 46, de Tarragona, propiedad del Arzobispado, incautada por el C. Republicano D. (ilegible).

– Finca urbana, en la calle Carrasco, prolongación Rambla de S. Juan, de Tarragona, propiedad del Arzobispado.

– Finca urbana, solar en la calle Estanislao Figueras de Tarragona, propiedad del Arzobispado.

– Finca urbana, , en la Rambla de San Carlos. Número 7, de Tarragona, propiedad de la Mitra del Arzobispado.

– Finca urbana, en la calle Trinquet Nou, número 21, de Tarragona, propiedad de la Mitra del Arzobispado.

– Finca urbana, Casa de los Concilios, en la calle Vilamitjana s/n, de Tarragona, propiedad de la Mitra del Arzobispado.

– Finca urbana, en la calle Pescaderías Viejas, número 10,de Tarragona, propiedad de la Mitra del Arzobispado.

– Finca urbana, en la calle San Lorenzo, número 22, de Tarragona, de la Congregación de las Misioneras Hijas del Inmaculado Corazón de María.

Datos recogidos por el periodista Francesc Basco Gracià, procedentes del Archivo Histórico Nacional, de un documento rubricado por el Alcalde republicano de Tarragona.

RELIGIOSOS JESUITAS ASESINADOS

RELIGIOSOS JESUITAS ASESINADOS

RELIGIOSOS JESUITAS ASESINADOS EN TARRAGONA

 

Relación de los Religiosos Jesuitas asesinados, pertenecientes a la Residencia de Tarragona:

1.- Rdo. P. BRAULIO MARTINEZ SIMON, S.J.

De 84 años de edad. Natural de Murchante (Navarra). Profesor de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Tarragona. Se distinguió siempre por su caridad a favor de los pobres, los enfermos y los encarcelados. Fue una de las primeras víctimas de la revolucionen nuestra ciudad. Mientras se estaba preparando la comida con otros compañeros en el “Mas” del señor Balart, junto al camino del Ángel, fue sorprendido por los pistoleros, que le acribillaron a balazos el día de Santiago Apóstol. (AHN, CGT, pag. 59).

TESTIGO DE SU MUERTE

El testigo Francisco Serra Lluis, S.J., de 46 años de edad, natural de Tordera (Barcelona), religioso jesuita, domiciliado en la Rambla de San Carlos, 7 de Tarragona, el día 11 de octubre de 1941, compareció ante el Fiscal instructor, y declaró que su hermano en religión, Fr. Braulio Martínez Simón, de 84 años de edad, que vivía en el mismo domicilio del declarante, fue detenido y “acometido a tiros por los rojos” en el Mas de Balart, término municipal de Tarragona, el 25 de julio de 1936. Su cadáver fue hallado en el mismo lugar, junto al llamado Camino del Ángel. Su defunción fue inscrita en el Registro Civil de Tarragona, folio 912, actuando como testigos don José Cirera, domiciliado en la calle Mercería de Tarragona, y don Eduardo Parera, domiciliado en el Llano de la Catedral de la misma ciudad. (AHN, CGT, pag. 530).

2.- Rdo. P. RAMON VENDRELL VIVES, S.J.

De 71 años de edad. Natural de Alió (Tarragona). Infatigable misionero que, llevado de su ardiente celo, recorrió varias regiones de España y África, predicando la palabra de Dios. Dominada nuestra ciudad por la revolución roja, se refugió en casa de un amigo. Pero creyendo que estaría más seguro en Valls, tomó el coche de línea “El Vallense”, cuando, en las inmediaciones de Vallmoll, un coche ligero ocupado por milicianos se interpuso. Los policías ordenaron bajar al sacerdote jesuita que viajaba, el cual bajó sin ninguna resistencia y pasó a ocupar el coche de los milicianos. Parece que lo condujeron a las oficinas del POUM, donde le sometieron a un interrogatorio. Luego se lo llevaron hacia el camino del “Lorito” de Tarragona, donde fue vilmente asesinado, a mediados de agosto de 1936. (AHN, CGT, pag. 59)

ASESINADO EN EL CAMINO DEL LORITO

El testigo Fr. Francisco Serra Lluis, S.J., de 46 años de edad, natural de Tordera (Barcelona), religioso jesuita, con domicilio en al Rambla de San Carlos, 7, de Tarragona, el día 11 de octubre de 1941, comparece ante el Fiscal instructor, y dice que su hermano en religión Fr. Ramón Vendrell Vives, de 71 años de edad, domiciliado en el mismo lugar que el declarante, fue detenido por unos milicianos junto a Perafort (Tarragona), obligándole a bajar del autobús “El Vallense” (coche de línea) en que viajaba, y a subir al coche de los milicianos, siendo conducido al POUM, donde fue interrogado, y acto seguido fue trasladado al camino del “Lorito”, y en cruce del camino que conduce a las Cuevas del Lorito fue asesinado. El interfecto era natural de Alió. Su defunción fue inscrita en el Registro Civil, actuando como testigos don Alberto Güell y don Juan Noguera, ambos de Tarragona. (AHN, CGT, pag. 531)

3.- Rdo P. JOSE MARIA VIVES CASTELLET, S.J.,

De 54 años de edad. Natural de Valls. Se distinguió como profesor de Ciencias Naturales y, más tarde, como excelente misionero. La revolución le sorprendió en casa de un pariente, el Dr. Monné. A raíz de la caída de Todelo en poder de los nacionales, los republicanos de nuestra ciudad se ensañaron con los elementos de derechas, y una de las víctimas fue el P. Vives, aunque ignoramos el día, la hora y la forma en que fue asesinado. Solamente se sabe que, por miedo a un registro, el sacerdote se escondió en un jardín vecino a la casa donde vivía. Descubierto por una persona, fue avisada la policía, que se apoderó del jesuita P. Vives, “cuya preciosa alma voló pronto a juntarse con las de sus hermanos”. (AHN, CGT, pag. 59)

DECLARACIÓN DE JOAQUÍN MONNÉ

Don Joaquín Monné Prats, mayor de edad, viudo, natural de Castellvell, médico de profesión, domiciliado en la Rambla del Generalísimo, 14 de Tarragona, compareció como testigo ante el Fiscal instructor, y dijo que el jesuita  Rdo. José María Vives Castellet era primo de su difunta esposa, por lo cual, y por figurar empadronado en su casa a raíz de la expulsión de dicha Orden el año 1932, “una reducido el dominio rojo en esta capital”, pasó a vivir con el declarante, donde permaneció hasta que durante la noche del 29 al 30 de septiembre de 1936, se personaron en su casa, – en cuyo piso superior habita el abogado señor Montaverde -, un grupo de milicianos que iban a practicar un registro, por lo que, el jesuita, alarmado, saltó a un jardín contiguo donde trató de ocultarse. Pero fue descubierto y detenido. Se sabe que permaneció dos o tres días en la Comisaría de Orden Público, de donde fue posteriormente sacado y asesinado. Se ignora el lugar donde se realizó el crimen así como el paradero de la víctima. (AHN, CGT, pag. 540)

DELATADO POR UN LADRILLERO

El testigo Fr. Francisco Serra Lluis, S.J., de 46 años de edad, natural de Tordera (Barcelona), religioso jesuita, domiciliado en la Rambla de San Carlos, 7 de Tarragona, el día 11 de octubre de 1941, comparece ante el Fiscal instructor, y declara que su hermano en religión Fr. José María Vives Castellet, de 54 años de edad, domiciliado en el mismo lugar que el declarante, fue detenido por unos milicianos, en el jardín de la casa número 16 de la Rambla, el 29 de septiembre de 1936. Fue conducido a la Comisaría, donde permaneció tres días sin que se haya sabido nada más de él. Preguntado sobre las personas sospechosas de haber participado en el crimen, dice que un tal Pedro Gibert Vidal, ladrillero, dio parte en la Comisaría de que el P. Vives estaba en el jardín vecino. El interfecto era natural de Valls, hijo de Ramón y de Josefa. Su defunción fue inscrita en el Registro Civil de Tarragona, folio 1.179, actuando como testigos el Dr. Joaquín Monné, domiciliado en la Rambla de San Juan, 14, y don Luis Monteverde, domiciliado en la Rambla del Generalísimo, 14, ambos de Tarragona. (AHN, CGT, pag. 531)

4.- Hno. LORENZO ISLA SANZ, S.J.

Coadjutor temporal de la Compañía de Jesús, de 71 años de edad, natural de Olerga (Soria). Fue siempre muy devoto y laborioso. Era gran amigo y admirador del padre Braulio Martínez, amistad que le valió la gracia de ser sacrificado con él en el mismo lugar y hora. (AHN, CGT, pag. 59)

El testigo Francisco Serra Lluis, de 46 años de edad, natural de Tordera (Barcelona), de profesión religioso jesuita, con domicilio en la Rambla de San Carlos, 7 de Tarragona, el día 11 de octubre de 1941, comparece ante el Fiscal instructor y declara que su hermano en religión, Fr. Lorenzo Isla Sanz, de 71 años de edad, domiciliado en el mismo lugar que el declarante, fue “abatido a tiros por los rojos” en el Mas de Balart, término municipal de Tarragona, el día 25 de julio de 1936. Su cadáver fue hallado en el lugar indicado, junto al llamado Camino del Ángel. Su defunción inscrita en el Registro Civil de Tarragona, en el folio 911. Fueron testigos de la misma José Cirera, con domicilio en la calle Mercería de Tarragona, y Eduardo Paniza, domiciliado en el Llano de la Catedral, de la misma ciudad. (AHN, CGT, pag. 530).

5.- Hno. FRANCISCO AUDI CID, S.J.

Su hermana Josefa, de 58 años de edad, casada, natural y vecina de Roquetas (Tarragona), domiciliada en la calle San Gregorio, 4, el día 16 de octubre de 1945, declara ante el fiscal instructor que su hermano, don Francisco Audí Cid, jesuita, de 61 años de edad, hijo de Tomás y de Manuela, natural de Tortosa, con domicilio en Jesús – Tortosa, fue detenido, entre otros que desconoce, por Joaquín Estellé y otro llamado José, en el huerto de su hermano Tomás, el 4 de noviembre de 1936. Y apareció muerto el día siguiente en el cementerio de Tortosa. El cadáver fue recogido por los familiares y trasladado al cementerio de Roquetas. Su cadáver presentaba heridas por arma de fuego. Ignora quienes participaron en el crimen. (AHN, CGT)